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También llamada guía, es la señal que se coloca en la primera página de cada pliego y que sirve de guía al encudernador para doblar y alzar. Se coloca abajo y a la izquierda, por debajo del folio si lo hay, o, de todas maneras, separado del texto al menos por dos líneas  de blanco. // Pliego, sea cual fuere el número de sus páginas. // Mota (Se usa en México). // Cran. (Se usa en México). // Señal, especialmente la de números y letras, que se pone a un libro o a un documento para indicar su colocación dentro de una biblioteca o archivo.

 

Signatura bibliográfica. Signatura topográfica. images

Signatura de encaje. La que se coloca en un pliego de encaje.

Signatura de la obra. La que se coloca en un pliego de la obra que no sea de prólogo ni de encaje.

Signatura de prólogo. La que se coloca en el pliego en que va el prólogo.

Signatura explicativa. La numérica que lleva datos.

Signatura literal. Antiguamente (y aún hoy en países anglosajones principalmente) se usaban letras versales en función de signatura; así, la A correspondía al primer pliego; la B, al segundo, etc.; podían ir seguidas de los mismos textos que en el caso de la signatura numérica, o solas; actualmente se usa en países anglosajones la letra seguida de la sigla del título; por ejemplo, A-TF, B-TF (Tratado de Física), etc.

Signatura numérica. Puede consistir en una simple cifra (1, 2, 3, etc.) indicativa del número de orden del pliego, en la cifra seguida del título de la obra (1. Tomo I); en la cifra seguida del título de la obra, comúnmente abreviado (1. Física); en la cifra seguida del título y el tomo (1.Química, III); en la cifra seguida del nombre del autor y el de la obra (1. QUEVEDO. Poesías). Estas signaturas con datos se llaman explicativas. tej

Signatura tipográfica. La que se coloca al pie de los pliegos, en oposición a la signatura topográfica. Las signaturas tipográficas, tanto numéricas como literales, deben colocarse en la plana correspondiente en el momento de imponer los pliegos en la rama, y el corrector debe revisarlas al comprobar los pliegos de prensa.

Signatura topográfica. Señal que se pone en los libros con números o letras, llamada también signatura bibliográfica o cota. Tiene por objeto localizar los libros en los estantes.

COMPOSICIÓN DE LAS SIGNATURAS

Suelen componerse del cuerpo 6, pero lo que debe perseguirse es, sobre todo, que pase inadvertida para el lector, puesto que para él carece de objeto. A este respecto, algunos editores y talleres tipográficos colocan la signatura lo más alejada posible del texto, con el fin de que al cortar por el pie aparezca aquélla; la obra se presenta, pues, sin signatura, pero subsistirá la seguridad de que si el alzado es correcto no habrá ningún pliego repetido o falta de él.

Puede componerse de caja baja, cursiva o versalitas o de las tres formas. Sin embargo, lo recomendable es componer las signaturas de la siguiente forma: nombre del autor: veralitas; título de la obra: cursiva; lo restante: redondo.

Entre el número del pliego y la leyenda se suele poner cuadratín o menos (-). En las signaturas numéricas se suele añadir al número (si va solo) punto y menos (1.-), a fin de que al haber más elementos sufra menos el número durante la tirada. También se pueden hacer otras cosas, combinaciones de estos casos, cual número, punto y asterisco: 1.*

No se usa sangría en las signaturas; sin embargo, no falta quien la pone, aunque carezca de sentido.

A los encajes, cuando los haya, se les pone una signatura con el mismo número del pliego donde vayan encajados, pero para diferenciarlos se les coloca una letra volada o un asterisco detrás: 8.-ª, 8.-´, 8.-*; si ya hubiera un encaje se duplicarán estos signos.

La signatura del prólogo, cuando la tirada de éste se hace aparte, se pone en números romanos de versalitas, o con letras cursivas o versalitas.

La primera signatura se omite siempre, pues tanto si la primera página es la portadilla como si es la portada, siempre lleva el título de la obra. Sin embargo, si lleva páginas de cortesía debe ponerse signatura explicativa en la primera página de cortesía. Por lo que respecta a las demás páginas, todas deben llevar signatura, aunque estén ocupadas por grabado, cuadro, en blanco, de birlí, etc.

NOTA HISTÓRICA

Los primeros libros carecieros de signatura. Más adelante se usó el registro, colocado al principio y al final de la obra; el primero en usarlo fue Ulrico Hahm, de Baviera, en 1469. Sin embargo, tres años después Juan Koelhof adoptó un sistema de signaturas parecido al actual pero mucho más complicado. De aquí surgió la signatura tal y como la usamos hoy.

(Fuente. Diccionario de tipografía y del libro. José Martínez de Sousa.)