Cooperación Bibliotecaria

La cooperación, tal como se entiende hoy en día, surge con los primeros esfuerzos de la automatización de los años 60, aunque una de las primeras labores cooperativas fue el préstamo interbibliotecario. Pero para hablar de cooperación entre bibliotecas es necesaria la existencia de unos objetivos, acuerdos, planes y medios técnicos y personales suficientes, porque es un proceso, no una actividad única, encaminado a la obtención de unos fines que pueden ser el ahorro de costos, la mejora de la calidad o la prestación de unos servicios y esto ha sido posible gracias al desarrollo de organismos o asociaciones profesionales internacionales como la IFLA, la ISO o la UNESCO.

Cooperación Bibliotecaria

El glosario de la ALA de biblioteconomía y ciencias de la información la equipara a “uso en común de recursos” y la define como:

Expresión que se refiere a varias organizaciones y actividades compartidas por un grupo de bibliotecas con el objeto de mejorar servicios y reducir costes. La utilización compartida de los recursos puede establecerse por un acuerdo en regla, informalmente o por un contrato y puede realizarse de forma local, nacional o internacional. Los recursos compartidos pueden ser colecciones, información bibliográfica, personal, actividades de planificación, etc. Las organizaciones oficiales que establecen el uso compartido de recursos pueden llamarse empresas de servicios bibliotecarios públicos, sistemas cooperativos, consorcios, redes, centros de servicios biCooperación Bibliotecariabliográficos, etc.”

Anuncios

Una red de bibliotecas es un conjunto de unidades que trabajan juntas para alcanzar unos objetivos, pero manteniendo cada una de ellas su autonomía; por tanto no existe una subordinación entre los miembros de la red, sino un deseo común de conseguir unos fines. Dependiendo de los objetivos marcados y de su ámbito de actuación podemos distinguir los siguientes tipos, aunque casi siempre se hable de ella en el ámbito internacional:

* Cooperación local, las bibliotecas públicas de una misma localidad colaboran para alcanzar determinados fines, como la elaboración de un catálogo on-line.

Anuncios

* Cooperación regional, un ejemplo es el Consorcio de Bibliotecas Universitarias de Andalucía, que están llevando a cabo la adquisición de paquetes de publicaciones periódicas en formato electrónico o la elaboración de catálogos colectivos como MADROÑO en Madrid.

* Cooperación nacional, es el caso de REBIUN. nacida en 1989, por la que las bibliotecas universitarias españolas se unen para anuar esfuerzos y compartir recursos.

* Cooperación internacional, donde bibliotecas de distintos países participan en diferentes proyectos; es el caso de Gabriel, que conecta las Bibliotecas Nacionales Europeas. La Biblioteca Nacional de cada país es la encargada de participar en estos proyectos.

Anuncios

También podemos diferenciar distintos tipos de cooperación, dependiendo de los proyectos que se persiguen o de las actividades que realicen:

Anuncios

* El desarrollo de las colecciones, muy importante si tenemos en cuenta el desarrollo exponencial de las publicaciones, así como el aumento de los costes.

* Catalogación compartida, es, hoy en día, y gracias al desarrollo del formato MARC y del protocolo z39.50, la actividad cooperativa más extendida. Su objetivo es doble, disminuir las horas que el personal bibliotecario dedica a catalogar y permitir la búsqueda y recuperación de la información de una manera fácil y rápida.

* Préstamo interbibliotecario, la incapacidad de una biblioteca, incluso de toda una red, de contener toda la información que sus usuarios necesitan hace de este servicio una actividad imprescindible para poder acceder a toda la información disponible, esté donde esté.

Para que se puedan realizar todas estas tareas es necesaria la normalización de todos los procesos, con el fin de que el intercambio de información sea compatible en todos los sistemas informáticos. Esta normalización se ha conseguido mediante las ISBD, las normas para la descripción de los documentos y, posteriormente, con la automatización de todos los procesos, a través del formato MARC. Ambos, han sido el vehículo para alcanzar el primer programa de cooperación internacional (1974), el Control Bibliográfico Universal, CBU y el programa de la Disponibilidad Universal de las Publicaciones, DUP.

El desarrollo de Internet y de las redes de bibliotecas ha facilitado la evolución de estos programas modificando los procesos, no sólo los objetivos. Entre las redes más importantes destaca la OCLC que fue el primer proyecto conjunto de sistema automatizado de bibliotecas.

Esta tipología bibliotecaria ha ido surgiendo a lo largo de la historia para cubrir unas necesidades culturales específicas. Todas coexistieron sin relacionarse orgánicamente unas con otras hasta que, en el siglo XIX, los Estados empiezan a llevar a cabo distintas acciones, mediante legislaciones, para configurar un sistema bibliotecario nacional en el que se integren todas las bibliotecas con unos objetivos y unas funciones concretas.

Anuncios

15]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: