Géneros epigráficos

La epigrafía está en todos los ámbitos de la vida romana. La obsesión por marcar los productos no ha sido explicada. Se da por hecho que la vajilla pertenece a un solo individuo, hay un sentido de propiedad. También existen marcas de fabricante que exportan sus mercancías y las marcan como objetos propios. Este deseo llega a los materiales de construcción. Ej. marca sobre un ladrillo de un campamento de la legión XXII.
El marcado de productos desde el punto de vista económico, tiene un valor incalculable porque se puede calcular la cantidad de las mercancías de la antigüedad.

Géneros epigráficos

La epigrafía tiene una gran importancia en la construcción pública y privada. Está presente en los caminos, con inscripciones que informan al viajero acerca de la naturaleza del camino o de la élite de ese lugar. Hay una continua presencia de los mensajes escritos en la vida del ciudadano. Los mensajes no son sonoros, están escritos y la mayoría de la población no los entiende. Las inscripciones se dividen en tres grupos:

* Honoríficas o monumentales, relacionadas con los programas de obras públicas y propaganda política.

* Votivas, religiosas

* Funerarias

Las honoríficas se subdividen en inscripciones sobre soportes inmóviles e inscripciones en piezas exentas. Ej. Arco de Bará Géneros epigráficosno está en su sitio. En su día marcaba las propiedades de un senador. En la parte superior del arco tenia una inscripción.

Las inscripciones honoríficas honran a personajes que desarrollan cargos importantes para la ciudad. En el mundo romano, existió la costumbre de que el esfuerzo financiero procediera de fortunas particulares. Se hablan de cantidades inmensas que no podria llevarse a cabo si no fuera por capitales privados, se conoce como el evergetismo que nunca es gratuito. Es una inversión a corto plazo para la promoción política y pública de los miembros de estas familias. Esta práctica tenia un alcance que la ley tenia que controlar. La ley pone limitaciones.

Las votivas se caracterizan siempre por incluir el nombre de una divinidad a la que se venera y la razón de la dedicación. Constituyen la única evidencia sobre la religión privada. Se conoce también la estructura del santuario. Se caracterizan por la rigidez de sus formularios, hay una serie de frases hechas que se repiten de forma invariable.

Las funerarias generalmente fueron exentas y en piedra, pero también se usó la madera. Tienen dos funciones:

* Señalar la presencia del difunto.

* Establecer los límites de la propiedad funeraria.

En Italia, hay una ley que prohibe enterrar a 500 metros del perímetro de la ciudad. Desde la época de César, se prohibe enterrar en las propiedades ricas donde se pueda aprovechar para cultivar. No solo señalan la tumba sino también las dimensiones de la tumba. Estas inscripciones demuestran que en las ciudades de las provincias, la tierra era más barata que en Italia. Las tumbas eran mayores porque habia una gran cantidad de suelo.

Tienen una serie de fórmulas establecidas que aluden a la presencia del difunto debajo de la tumba, la protección de los dioses y la indicación de la edad del difunto. Los romanos no tuvieron un cómputo real de la edad del individuo hasta que entró el cristianismo. Se redondea la edad y por eso hay muchos múltiplos de cinco.

La epigrafía fue informativa. Bajo el pretexto de la narración histórica, la epigrafía fue una forma de rentabilizar las inversiones. En la época republicana no tiene sentido invertir hay un menor eco epigráfico. Este sistema es muy rígido. La mayor parte de los grandes negocios da una escasa posibilidad de promoción a las élites. A partir de los años 30-40 d.C. las cosas empiezan a cambiar, consecuencia de dos grandes transformaciones:

* Proliferación de las ciudades privilegiadas, multiplicación del número de ciudades que acceden a la categoría de municipio. Hay un mayor número de ciudades. Multiplicación de órganos de gobierno . Se incrementa la contienda por los cargos de elección anual.

* Cambio en el régimen de explotación de los recursos naturales, esta multiplicación de la presencia de particulares trae un importante crecimiento de la riqueza de algunas familias. La epigrafía crece de forma significativa. Las ciudades se convierten en un espejo de sus ansias y la ciudad pasa a convertirse en un escenario epigráfico.

En este proceso hay una importante participación del estado. El estado a partir de Augusto empieza una política de creación de municipios y esa política genera una serie de necesidades de inversión importantísimas. Una ciudad convertida en municipio no debe cambiar la situación jurídica sino qu debe adaptar su modelo al romano. El evergetismo multiplica la epigrafía en los centros urbanos, con lo que los espacios extramuros se van dotando de una caracterización que señala la clase de llas familias porque las inscripciones van adaptadas a monumentos que llevan al mundo funerario las diferencias que se observan en la ciudad. La diferenciación va en función de la familia y no una forma de asegurarse la vida en el Más Allá, ya que los romanos eran muy escépticos con la vida después de la muerte. Así la necrópolis se convierte en una especie de ciudad parecida a la ciudad de los vivos. Lo primero que se ve en las entradas de las ciudades son las necrópolis. Esas necrópolis se constituyen en evidencia de la jerarquía social. Cada una de las tumbas tiene una inscripción. Es un retrato de las fortunas locales.

Una vez que se llega a la ciudad lo primero que se ve es el recinto amurallado. Después de la muralla está el foro donde se albergan los diferentes edificios ,tanto religiosos como civiles. La epigrafía era una mezcla entre las tradiciones de los antepasados y la vida política de cada uno de los templos. La epigrafía funeraria se convierte aquello que está en el extramuros. Esta epigrafía votiva es la que define a la vida romana.

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