Claudio Ptolomeo (100-170 d.C), la tierra en el centro de mira

No solo es el astrónomo más influyente de la Antigüedad, sino también del mundo medieval y de comienzos de la Edad Moderna, hasta la publicación de De revolutionibus orbium coeslestium, de Nicolás Copérnico, en 1543. Sus mapas, que ya empleaban el sistema de latitud, longitud, fueron un referente durante siglos. Auténtica enciclopedia del saber científico de la época, su obra constituye prácticamente el único recurso del que disponemos para conocer a Claudio Ptolomeo.

Claudio Ptolomeo (100-170 d.C), la tierra en el centro de mira

Su apellido nos indica que quizá descienda de una familia griega residente en Egipto, y su nombre que era ciudadano romano, tal vez gracias a la concesión de ese privilegio por parte del emperador Claudio a alguno de sus antepasados. Sabemos que realizó su primera observación astronómica en la ciudad de Alejandría, en marzo del año 127 de nuestra era y la última en febrero del 141, por lo que probablemente habría nacido en torno al año 100.

En el siglo XIV, algunos autores sugirieron que vino al mundo en la ciudad de Ptolemaida Hermia, a 120 km de Tebas, pero en ausencia de testimonios más próximos en el tiempo a la vida del astrónomo, se suele aceptar que nació en Alejandría. Allí supuestamente trabajó quizá en la célebre biblioteca hasta su muerte, alrededor del año 170.

Heredero de las teorías platónicas y aristotélicas sobre el universo, Ptolomeo quizá fue discípulo o cuando menos seguidor, del matemático Teón de Esmirna que hizo valiosas aportaciones al campo de la astronomía. También pudo aprender de un tal Syrus, del que todo ignoramos excepto su aparición recurrente en las dedicatorias de los textos ptolemaicos

Hombre multidisciplinar, dedicó a la astronomía su primer gran tratado, el Almagesto, que condensa los principios de la cosmovisión antigua. Sus trece volúmenes encierran siglos de teorías matemáticas e innovaciones en el campo del estudio del firmamento.

Ptolomeo describe un universo donde la Tierra es el centro en torno al cual giran el Sol, la Luna y los planetas, empujados por una gran esfera denominada primum mobile. Los cuerpos planetarios describen a su vez recorridos circulares. Sus tesis siguieron vigentes hasta que el gran astrónomo del Renacimiento postuló el heliocentrismo y nuestra visión del cosmos registró un auténtico giro copernicano.

Aunque Ptolomeo también desarrolló astrolabios, relojes de sol y horóscopos la otra obra por la que el sabio griego pasó a la posteridad es la Geografía formada por ocho volúmenes. Se trata de un atlas en toda regla que incluye Oriente Medio, la India, China y el sureste asiático, con referencias a unos ocho mil lugares del Imperio romano. Desconocida en la Edad Media, se recuperó en el siglo XIV gracias a los eruditos bizantinos. Y pese a las múltiples enmiendas que recibieron sus estimaciones, la Geografía encumbró a Ptolomeo como el fundador de la cartografía moderna

Por Roberto Piorno (con información de Pablo Colado)

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