El punto tipográfico

El punto tipográfico

Unidad de medida de la imprenta, también llamado punto tipográfico.

NOTA HISTÓRICA. Pedro Simón Fournier el Joven fue el primero en unificar las distintas medidas en que se fabricaban los tipos, a los que, como es sabido, cada fundidor daba una medida distinta. Para ello eligió la nomparela, que era el más pequeño de los tipos fabricados y la dividió en seis partes, a las que llamó puntos. Empezó a fabricar sus tipos con esta medida en el año 1742.

El punto Fournier tenía 0,350 mm, y la altura del tipo por el fundido era de 22,050 mm.

Pinche aquí

Más tarde, en 1760, Francisco Ambrosio Didot creó un nuevo sistema de medida, más perfecto; se basó para ello no en un tipo existente sino en el nonio o pie de rey. El punto tipográfico de Didot equivale exactamente a dos puntos de nonio.

Pinche aquí

El sistema Didot ha sido adaptado en todo el mundo excepto en Inglaterra, Estados Unidos y varias naciones hispanoamericanas, donde se emplea una medida llamada pica. En este sistema el punto tipográfico se basa en la pulgada inglesa, equivale a 0,3514729 mm y la altura de los tipos es de 23,317 mm.

Pinche aquí

En Italia, se utiliza el sistema Didot, pero en la Imprenta Real de Turín el punto mide 0,398 mm y la altura del tipo es de 24,688 mm

Pinche aquí

Tampoco se usa el sistema Didot en ciertos talleres o regiones europeas, sobre todo de Alemania, Rusia y Bélgica.

Punto alto. Signo que se usa en matemática con significación de <<por>> y en griego para señalar nuestros dos puntos y punto y coma. Cuando se usa en matemática lleva el mismo espacio que los demás signos (espacio fino).

Pinche aquí

Punto admirativo. Nombre que se da a la admiración. También se llama punto de admiración

Pinche aquí

Punto centrado. Punto alto

Pinche aquí

Punto de admiración. Punto admirativo

Punto final. También llamado punto o punto redondo, es el signo que se emplea para cerrar una oración cuando tiene sentido completo o un periodo. Excepciones. No suele usarse punto en los textos que sirven de pie a un grabado o lámina, sea cual fuera su colocación o forma de composición. Tampoco se pone punto final en ciertas relaciones dispuestas en columna, en cuyo caso no llevarán signo alguno.

Punto interrogante. Nombre que se da a la interrogación

Punto redondo. Nombre que también se da al punto o punto final

Puntos conductores. Puntos sucesivos que se emplean en cuadros estadísticos y trabajos similares para unir un concepto con su expresión correspondiente, generalmente numérica. También se llaman puntos de conducción.

Pinche aquí

Puntos corridos. Puntos conductores. (Se usa en México)

Puntos de conducción. Puntos conductores

Puntos de media línea. Los que se funden en media línea y sirven para hacer líneas de puntos conductores.

Puntos empastados. Los que vienen fundidos en una sola línea. Actualmente se usan así los puntos suspensivos. Las funciones las sirven empastados en las siguientes medidas: del cuerpo 6, desde media hasta cuatro líneas; de los cuerpos 8 a 12, desde media hasta tres líneas.

Puntos suspensivos. Signo ortográfico muy usado en el texto. Son siempre tres, sea cualquiera la medida de la composición. Si se juntan con admiración o interrogación deben ponerse los mismos tres puntos

Pinche aquí

USO DE LOS PUNTOS SUSPENSIVOS

  1. Se usan puntos suspensivos cuando se omite algo o se quiere dejar en suspenso: El me dijo que…Bueno, mejor será que lo dejemos.
  2. Para indicar temor, duda, titubeo, o algo que no se imaginan los que escuchan o leen
  3. Se usan en lugar de las abreviaturas etc.: Marquet, Fiez, Dufy…, pero no detrás de la abreviatura misma.

PUNTO Y COMA

Signo ortográfico que se usa en los siguientes casos:

  1. Para separar los miembros de alguna extensión para una cláusula compuesta: Sabía nadar como un pez; saltaba como un canguro; se divertía como un Casanova; era en definitiva, un hombre polifacético.
  2. Para separar oraciones sueltas de sentido cabal: Esto se hace en tu honor; agradécelo al menos
  3. Para separar entre sí oraciones elípticas: Madrid tiene más de tres millones de habitantes; Barcelona, más de dos millones, y Sevilla, más de medio millón.
  4. Antes de términos como por ejemplo, verbigracia, como, en efecto, por último, sin embargo, etc. suele escribirse punto y coma. No obstante, ésta no es una regla absoluta, pues muchas oraciones según el estilo del autor, pueden empezar por uno de estos términos después de punto y seguido, o de coma

Por otra parte, el punto y coma, aun teniendo un cometido concreto en la gramática, va cediendo cada vez más su uso al del punto; pero no es correcto suprimir a ciegas y sistemáticamente este signo, pues en muchos casos es absolutamente necesario.

(Diccionario de tipografía y del libro. José Martínez de Sousa. Madrid: Paraninfo, 1981)

Pinche aquí

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: