Reseñas literarias Dos ardillas y una piña y otras

Reseñas literarias Dos ardillas y una piña y otras

Apenas me había adentrado unos cuantos metros en el bosque cuando noté que el efecto Frankenstein se hacía  presente. La chica de la capa roja me abordó de pronto:

Reseñas literarias Dos ardillas y una piña y otras

–¿Qué me cuentas Caperucita?–le pregunté   fijándome en las dos ardillas y una piña que llevaba entre sus brazos.

–Son las hermanas pequeñas de las letras divertidas–me contestó señalando a las dos ardillas. La hija de Rappacini y los lobos que vinieron a cenar anoche me hicieron un buen regalo–continuó intentando convencerme de una situación a todas luces extraña e incomprensible. ¿Quién sería el tal Rappacini?

Anuncios

 

INFANTIL

Dos ardillas y una piña.-Rachel Bright.-Jim Field.-Editorial Edelvives

Anuncios

¿Amigas? Cyril y Bruce son unas ardillas avariciosas que compiten por lograr un trofeo muy especial: la última piña de la temporada. ¡Y van a por todas!  Una aventura llena de humor para aquellos a los que les cuesta empatizar. (A partir de 3 años)

Las hermanas pequeñas de las letras divertidas.-Pilar López Ávila (Autora), M.ª Luisa Torcida Álvarez (Ilustradora).- Editorial Bruño

Los divertidísimos cuentos de las letras divertidas ahora cuentan con otra aventura más después del éxito de «Las divertidas aventuras de las letras» y «Más divertidas aventuras de las letras».

Anuncios

Un nuevo volumen de la colección «Las divertidas aventuras de las letras», esta vez con 29 cuentos protagonizados por las letras minúsculas, o lo que es lo mismo: ¡por las hermanas pequeñas de la A aventurera y sus compañeras! (A partir de 3 años)

Anuncios

Por ejemplo, a la a le encanta hacer aviones de papel, la b juega a los bolos, la c salta a la comba…, y así hasta la z, que se disfraza del Zorro, de buzo, de lechuza… Otra simpática galería de letras animadas que animarán a los niños a jugar a un montón de cosas divertidas mientras aprenden a diferenciar las minúsculas de sus hermanas mayores, las letras mayúsculas que ya conocen. (A partir de 3 años)

BEASCOA

Los lobos que vinieron a cenar.-Steve Smallman .-Editorial Beascoa.-Random House Mondadori    

SE EL PRIMERO EN OPINAR

Una ovejita, cuatro lobos hambrientos y unos VALIENTES animales del bosque dispuestos a evitar la catástrofe. Pero a veces las cosas no son lo que parecen…

Nuestra ovejita y el lobo se han convertido en los mejores amigos. Pero será complicado hacer comprender al mundo esta insólita amistad… Como cuando la ovejita invita a sus amigos a jugar a casa y estos huyen despavoridos al ver al lobo. O como cuando el lobo invita a sus amigos a cenar y tiene que recordarles, una y otra vez, que la ovejita no es la cena. ¿Entenderá algún día el mundo que un lobo y una ovejita pueden ser… amigos?

Anuncios

Un cuento extraordinario que cuestiona nuestras limitaciones y rompe los estereotipos,  continuación del clásico de la literatura infantil La ovejita que vino a cenar, que cuenta ya con más de 80.000 ejemplares vendidos. (A partir de 4 años)

 

¿Qué me cuentas, Caperucita?.-José Carlos Andrés González .-Editorial Algar

Como cada jueves, la mamá pidió a Cape que llevase una cestita a casa de la abuelita, COMO TIENE QUE SER. Cape pensó: «Siempre igual, siempre lo mismo. ¡¿Pero cuándo va a cambiar el cuento?!». Y por primera vez dijo: –¡NO!

Caperucita está harta de hacer las cosas como tienen que ser, porque es la tradición.

Por eso, un día decide cambiar la capa roja por una de muchos colores. Así, será igual, pero diferente. Y lo que es más importante: será ella misma. Porque, a veces, eso es lo más difícil de todo… (A partir de 6 años)

JUVENIL

El efecto Frankenstein.-Elia Barceló.-Editorial Edebé

Como todos los días se llamó tonta un montón de veces seguidas por haber creído en las promesas de aquel señoritingo que ahora no quería saber nada de ella ni del niño que iba a nacer, a pesar de que fuera su propio hijo. ¿Cómo podían ser tan crueles los hombres? Dar vida y negarse a cuidarla y protegerla. Ni los animales tenían  tan mala hiel.

Un homenaje a Frankenstein y una lección de historia. Una novela que reflexiona sobre la igualdad entre sexos y clases.

Como si se tratara de Alicia cayendo por la madriguera, Nora viaja a finales del siglo XVIII. Allí tendrá que disfrazarse de hombre y también de señorita; y adaptarse a las vestimentas y costumbres de la época para ayudar a su amigo Max a solucionar el problema con la criatura que su irresponsable amigo Víctor ha creado y abandonado en su laboratorio.

El efecto Frankenstein abre un eje de diálogo entre dos épocas y nos hace reflexionar sobre la desigualdad de género, tanto en el ámbito profesional como social. Asimismo, como en la obra de Shelley, también reitera la obligación moral de cumplir con las responsabilidades y consecuencias de nuestras acciones. PREMIO EDEBÉ DE LITERATURA JUVENIL 2019 (A partir de 13 años)

ADULTOS

La hija de Rappaccini Octavio Paz / Nathaniel Hawthorne Ilustraciones de Santiago Caruso Epílogo de María Negroni.- Libros del Zorro Rojo

En el norte de Italia, un sinfín de intrigas florece en un jardín secreto y prohibido, tan exuberante como letal. El amor será el señuelo en ese vergel maldito, acechado por el arreglo floral de venenos y trampas en profusión, en el que el doctor Rappaccini tiene cautiva a su hija Beatriz. Tanto el romanticismo bucólico del relato de Hawthorne como el lirismo de la pieza teatral de Octavio Paz consiguen desplegar los elementos de seducción y de acechanzas invertidas, que hunden sus raíces en una antigua leyenda india del siglo iv d. C. Tal como señala María Negroni en su profundo ensayo «El jardín de los suplicios», que incluimos a modo de epílogo, es este un «Edén manchado, Edén letal, jardín de las delicias revelado como jardín caído», en el que una mujer monstruosa, alimentada con venenos y vinculada con el árbol de la muerte que ocupa el centro de ese siniestro paisaje, pone de manifiesto en un mismo gesto la ambivalencia del amor y el odio, de la vida y la muerte. «Amor», el poema de Kalidasa —poeta hindú traducido por Octavio Paz en Vislumbres de la India— resume lo fascinante de esta antiheroína, mártir y verdugo al mismo tiempo, de la obra que nos ocupa: Béatrice y su hálito mortal. Santiago Caruso honra con sus ilustraciones ese jardín de delicias infernales en un cuadríptico central que, además de dialogar con el fuerte carácter simbólico y el erotismo implícito en ambas piezas literarias, asume con precisión la influencia pictórica de El Bosco en un tono oscuro que le es propio y al que nos tiene acostumbrados. La tríada de artistas dialoga por primera vez en esta edición única de «La hija de Rappaccini». Queda constituida, entonces, una obra superadora que logra traspasar las barreras entre los distintos registros narrativos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: