Hemos llegado a una época, en la que nadie respeta a nadie; todos se creen superiores a los demás y pretenden pisotear los pensamientos o ideales de los otros, sin importar consecuencia, sin tener el más mínimo interés de saber que has afectado a alguien y que por más que sea todos los seres humanos tenemos sentimientos, o eso es lo que nos enseñan en la escuela.

En estos momentos en los que los valores se fueron de vacaciones y nadie responde por sus faltas, muchos pretenden que tengamos una fachada de que “todo es una maravilla”, cuando la realidad es totalmente lo contrario. Vivimos en un mundo donde todos se preocupan por burlarse del mal ajeno; pero no se interesan por si tenéis algo que llevar a la boca para la cena.

Sin duda en estos tiempos tan complicados, tanto para niños, jóvenes y adultos, en las escuelas se deberían enseñar más valores que matemáticas; y es que si bien la matemáticas la van a necesitar para el resto de su vida, los valores son los principios más importantes para que exista una sociedad feliz, plena y en armonía.

Si nuestros niños, desde muy pequeños, fueran bombardeados por los buenos valores; empezando por el respeto a los demás, bajarían los índices de Bulling en los colegios; subiría el rendimiento académico, porque nuestros pequeños se enfocarían en ayudar a los demás compañeros y se enfocarían en sacar las mejores notas en sus evaluaciones.

Si los valores fuera prioridad, nuestros hijos, desde temprana edad, comerían de forma adecuada, ayudarían en el hogar, no existirían machistas ni maltratadores, hombres abusadores de mujeres; sino personas de bien, que respetan un “no” como respuesta, y que saben aceptar, que los hombres y las mujeres somos iguales, que somos capaces de llegar lejos, sin importar nuestro sexo.

Pero lo cierto es que llegar a cierta edad y te das cuenta que, a veces es mejor ser malo que bueno, porque parece que a las personas que hacen el mal les “va mejor en la vida”, pero para quienes traten de llevar el bien, se les cae a pedazos la vida, padecen de terribles enfermedades y sufren la burla de los demás. Se convierten en la cotilla de otros y sin importar el por qué, son señalados como “los malos de la película”.

Y es que jamás enseñar valores en las escuelas fue una prioridad; así que hoy en día, debemos luchar contra el enemigo, los antivalores, los que predominan en la actualidad, y los que harán desaparecer por completo a la gente de bien.

Aún tengo un poco de fe en la sociedad; en que pueden empezar a trabajar con los más pequeños para formar niños y niñas de bien, que tengan verdaderos sentimientos de hermandad y de humildad, que tanta falta nos hace en este 2021; pues la pandemia no nos dejó nada de aprendizaje como personas, más bien nos hizo más egoístas, envidiosos y negativos frente a las adversidades.

Llamo a todos los que creen aún en la importancia de los valores para alcanzar una sociedad sana; a luchar y empezar a educar a nuestros hijos e hijas en el bien, contra el bulling, a favor de la hermandad, la humildad y en el amor; para forjar un futuro mejor, en el que puedan vivir nuestros nietos y nietas. Un mundo con valores, un lugar donde no se juzgue, sino más bien donde se ayude; donde no se pregunte, se respete, donde nadie se meta en la vida de nadie y donde se pueda “vivir” de verdad…

 

Cuando el respeto no está de moda por Fabiola Maldonado Mastrojeni
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Editado en Alicante por Eva María Galán Sempere
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