Entrevista a Azucena Caballero Bernal escritora

Azucena, ¿qué te atrajo de la era victoriana como escenario para tus novelas de misterio y romance? La época victoriana siempre me ha fascinado por sus contrastes. Es un periodo donde la rigidez de las normas sociales convive con una profunda transformación cultural, artística e industrial. Esa tensión entre lo que se muestra y lo que se calla, entre el deber y el deseo, crea el marco perfecto para el misterio y el romance. Además, es una época riquísima en detalles que permiten sumergir al lector en otro tiempo, casi como si viajara conmigo.
¿Cómo nació “Lord Atworth y la muerte del notario”? ¿Qué te inspiró a escribir esta historia en concreto? Curiosamente, nació como un “descanso narrativo” mientras trabajaba en la novela en la que sigo todavía trabajando, “Rebecca Baldwin y la Hermandad Prerrafaelita”, una novela más larga y compleja. Sentí que necesitaba escribir una historia más breve, algo que pudiera terminar antes. Iba a ser una novelette, pero me entusiasmó tanto lo que estaba creando que terminó creciendo hasta convertirse en novela. Fue una manera de seguir escribiendo en la época que amo, no cambiar de universo, pero con una estructura cerrada, con un crimen, una investigación, una boda en el horizonte… y muchas capas.
¿Quién es Lord Atworth y qué lo hace especial dentro del universo del misterio clásico? Sebastian Atworth es un aristócrata británico de 1843, un hombre reservado, inteligente y con una profunda conciencia del deber. Tiene esa elegancia contenida de los héroes de otra época, pero también una humanidad que se revela en los pequeños gestos. Lo que lo hace especial, para mí, es su capacidad para observar, escuchar y actuar sin dramatismos y lo leal que es a quienes quiere.
Tu estilo combina misterio, ambientación histórica y romance. ¿Cómo equilibras estos elementos en tu narrativa? Lo hago de forma orgánica, dejando que la historia y los personajes me guíen. No me obsesiono con incluir una cuota exacta de cada cosa, sino que los integro como lo haría en la vida: a veces domina el misterio, a veces el corazón. El romance no es un adorno, es una vía emocional que revela cosas importantes sobre los personajes. Y la ambientación histórica es el tapiz sobre el que todo se sostiene.
¿Cuál es tu proceso de documentación para recrear con fidelidad el mundo victoriano? Empiezo por una búsqueda bibliográfica que me ayude a estructurar el contexto. Luego leo literatura de la época, cartas, diarios, prensa antigua y textos académicos. También consulto recetarios, manuales domésticos, libros de etiqueta, y visito lugares reales en Inglaterra cuando puedo. Si tengo una duda, hago una búsqueda específica sobre ese dato que me gustaría incluir o usar. Me interesa especialmente la vida cotidiana. Pero aunque soy rigurosa, no me obsesiono. Por ejemplo, soy consciente de que en 1843 no se usaba la palabra ‘notario’ en Inglaterra, pero elijo mantenerla como licencia narrativa para mis lectores hispanohablantes contemporáneos.
¿Qué autores o autoras te han influido a la hora de crear tus historias? Agatha Christie y Wilkie Collins, por supuesto, por su maestría al construir misterios. También Jane Austen, las hermanas Brontë, Elizabeth Gaskell, por su profundidad emocional y su retrato de la sociedad. Y más cerca en el tiempo, escritoras como Ana Bolox, Sarah Waters o Kate Morton me inspiran con su manera de entrelazar tramas personales e históricas.
En tus publicaciones desde la cuenta @soy_rebecca_baldwin, ¿qué diferencia o matiz aportas respecto a tu firma como Azucena Caballero? Esa cuenta no es un seudónimo, sino una expansión narrativa: es el diario ficticio de Rebecca Baldwin, la protagonista de mi próxima novela. Me pareció emocionante dar vida a su voz desde antes de publicar el libro, como si fuera una auténtica viajera del tiempo compartiendo sus vivencias en la Inglaterra victoriana. Es una forma creativa de profundizar en el personaje y de conectar con las lectoras desde otro ángulo.
Eres cofundadora de Autoras Imperfectas. ¿Cuál es la filosofía del proyecto y cómo ayuda a otras escritoras? Autoras Imperfectas es un espacio de comunidad, aprendizaje y acompañamiento para mujeres que escriben sin esperar que alguien las valide. No buscamos la perfección, sino la autenticidad. Ofrecemos formación, visibilidad y apoyo emocional. Creemos que cada mujer tiene una historia que merece ser contada, sin importar si entra o no en los moldes del mercado editorial tradicional.
¿Qué retos crees que enfrenta hoy una autora independiente o autopublicada? El mayor reto es la carga: no solo escribimos, también corregimos, diseñamos, promocionamos, gestionamos redes… todo. A eso se suma la necesidad de destacar entre miles de títulos. Pero también es una vía que ofrece libertad creativa, control del proceso y una relación muy directa con las lectoras. Si lo haces con amor, es muy gratificante.
¿Qué importancia tiene para ti la comunidad lectora en redes sociales? Para mí es fundamental. No solo me permite compartir mis libros, sino dialogar, aprender y agradecer. Es una comunidad viva, generosa y curiosa. Me conmueve ver cómo conectan con los personajes, cómo se emocionan, cómo recomiendan… Siento que no escribo sola, que hay una red que sostiene y celebra el proceso.
¿Tienes algún ritual o manía al escribir? ¿Eres de las que necesita silencio o música para inspirarse? Para escribir necesito silencio. Pero en el proceso de corrección o relectura, me acompaña la música instrumental, sobre todo bandas sonoras. Y casi siempre tengo una taza de té al lado. Aunque se enfríe. Es parte del ambiente.
¿Qué es lo que más disfrutas al escribir una novela de misterio? ¿Y lo que más cuesta? Me encanta construir el rompecabezas, dejar pistas sutiles, crear giros inesperados. Y también disfruto mucho desarrollando las relaciones entre personajes, los pequeños diálogos que revelan más de lo que dicen. Lo más difícil es mantener el equilibrio entre el ritmo y la profundidad. Que el lector no se pierda ni se adelante demasiado.
¿Qué esperas que se lleven los lectores de “Lord Atworth y la muerte del notario”? Quiero que sientan que han viajado conmigo a 1843, que han vivido dentro de esa mansión, que han sospechado, amado, dudado y sonreído con los personajes. Deseo que se sorprendan, que se emocionen, y que terminen la novela con la sensación de haber estado en otro tiempo. Y si además despierta en ellos curiosidad por la época o por otros libros de misterio clásico, mejor aún.
¿Tienes planeado continuar con las aventuras de Sebastian Atworth? Sí. Habrá más novelas con él. Su personaje aún tiene mucho que decir y muchas historias que vivir. También me gustaría introducir más cameos de personajes históricos reales, en “Lord Atworth” ya hay uno, y ampliar el universo Atworth y seguir explorando la sociedad victoriana desde distintos ángulos. Estoy disfrutando mucho escribiendo la nueva novela con él por medio, y sé que las lectoras también quieren más de él.
¿Qué consejo le darías a alguien que sueña con escribir pero aún no se ha atrevido? Que empiece. Que no espere a tener el tiempo perfecto ni la idea perfecta. Escribimos como vivimos: aprendiendo sobre la marcha. Y que se rodee de otras personas que escriban o lean. La tribu hace la diferencia.
¿Qué significa para ti ser escritora hoy? Escribir hoy, en un mundo tan vertiginoso, es un acto de resistencia. Es elegir la pausa, la profundidad, la belleza. Para mí ser escritora es un compromiso con las historias que merecen ser contadas, con las lectoras que esperan sentir algo verdadero. Es también una forma de regalar memoria, emoción y sentido. Y de recordarme a mí misma que puedo transformar lo bonito en inolvidable.

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