Con la sutileza más suave y el desgarro del desamor la escritora Laura Stern nos presenta el poemario Días de entretiempo publicado por la Editorial Durii el cual va dedicado a su familia a sus amigos y a los propios días de entretiempo. Para dar comienzo a la lectura con una frase de Freddy Mercury fechada en 1975.
En el prólogo ya podemos apreciar la poesía de Laura porque no es un prólogo al uso, sino que ya lo hace en forma de poesía. Nos habla de las caídas en la vida personal, del volver a empezar que la vida sí es bella y que hay que liberar las emociones. Todo ello unido a las cuatro estaciones del año que es como estructura su poemario.
Con la PRIMAVERA damos comienzo con un poemario titulado Historias. En él vemos reflejado lo que sale del corazón lo que necesita ser escuchado, etc. y la autora nos aclara que pueden ser sus historias o no. Se habla (siempre a través de los poemas) de la edad y de los primeros amores y de lo que aprendió de su padre.
Las metas alcanzables que consiguió y de quien nadie la creía, del tiempo y de vivir a la vez que hay que disfrutar. Lo que aprendió con los aprendizajes, el dónde sí y el donde no y la aclaración de quien te quiere no te hace daño.
Volver a amar y el no poder olvidar, del paso de los años y de hacerte mayor a través de conversaciones con ella misma. Hay muchos poemas que tienen por título una fecha, imagino que una fecha que le marcó.
De la vida fuera de control, de la confianza, y de los consejos de la gente y el en ocasiones tener que fingir creyendo que no ha dolido para entender si la historia empezó o no. También se reflexiona sobre la soledad y del paso del tiempo.
De lo que significó para ella un amor y lo que significó para la otra persona unido al abandono y el amor no correspondido. Del afán por guardar el recuerdo en las fotos y de cómo se agota el tiempo entendiendo que al final todo pasa: el amor, el tiempo, la tristeza. La importancia de elegirse siempre por encima de todo y de no darlo todo a la primera de cambio. La suerte de la familia y sin miedo siempre volver a intentarlo.
En INVIERNO, se comienza con el poemario Relámpago. La autora trata temas como las personas que intentan quitar la voz a otras, se reflexiona sobre la muerte y sobre la existencia, sobre todo de la gente mayor que se va antes. De ser fuerte hasta la muerte y en el que el querer le hace sentir rota, sola, incompleta. La manera en que hay que encontrar la felicidad si no se siente nada y en los días 14 de febrero amar sin el dolor de perder.
Se habla de la verdad, de la libertad y del dolor a perderlo todo, así como de las formas de sufrimiento en que se manifiestan. También de los errores del pasado y del recordar. De las dudas sobre el qué no hacer por lo que piensen los demás y los pensamientos que le hacen sufrir en el que cuando el corazón está roto hay que abrirse a las emociones y a los sentimientos.
Del miedo a no volver a ser amada y si merece la pena tanto dolor en un corazón apagado. De las esperanzas y de las promesas incumplidas en una vida de mentira en el que tuvo que olvidar la primavera.
Encontrarse perdida y no saber dónde ir dejándose a la suerte y el momento que llegará en el que se arrepentirá (la otra persona) por verla en todos los lugares. Para finalizar con un poema en que es la propia autora la que se realiza una dedicatoria sobre la huida, el odiar y el olvidar el lugar donde todo lo recuerda a la persona amada
En VERANO, el primer poema es Si tú supieras. La autora nos relata que la historia todavía no se ha acabado y reflexiona sobre lo que le dicen los demás que debe o no debe hacer. De la necesidad de esperar toda la vida para amar y de confiar en el destino. Supongo que es amante de Bécquer y del arte en Monet porque los nombra en sus poemas.
La autora relata lo que haría por amor hasta el día que muera y la necesidad de seguir queriendo y pensando para no sentir la vida a medias. Disfrutar de la risa y del escuchar con la gente que sí se quedó y escribir para dedicarle libros de poemas. Así como dejar a la gente ir que no quiso estar a tu lado. Pero también es la oportunidad de conocer la historia de cómo se conocieron cómo vivieron en los 90 y que aun no es capaz de olvidar
Para llegar a la última estación OTOÑO que empieza con el poema Un corazón roto. La autora con poemas desgarradores nos relata cómo soltó su mano y cómo ella tuvo que recomponerse para volver a lo más importante, a ella. La importancia de aceptar y subirse al tren de su vida afirmando que el tiempo nunca se equivoca intentando poder olvidar con el paso del tiempo.
La autora de nuevo escribe desde el arte sobre el amor para perderse, encontrarse y entender. Renacer y aparentar delante de las personas que estás bien cuando no lo estás. Rezar y aprender a ser fuerte ya que nada es para siempre. Y lo más importante para cuidarse no estar encerrada en cuerpo y mente y volver a su vida.
Me gusta el final porque finalmente ha conseguido superar la pérdida del amor y acaba con una despedida en la que suelta la vida de los otros para centrarse en la suya, para ver quién es. Y sobre todo saber que cuando acabe la vida saber que ha vivido, que nos lo relata en el epílogo y termina el poemario con el índice de todos los poemas.






