Reseña del libro Abiertos a sentir del Dr. Sergi Rufi

Los libros dedicados al autocuidado y a aprender siempre llaman mi atención y Abiertos a sentir es uno de ellos, publicado por Libros Cúpula y escrito por el Doctor Sergi Rufi. El libro va dedicado a los que no creyeron en él y la manera en que escribiendo refleja su crecimiento en las palabras, así como las acusaciones por sentir y tener que avergonzarse. Os puedo asegurar que no saldréis del libro igual que entrasteis.

Abiertos a sentir va dedicado a sus propios principios y nos lo muestra abiertamente a través de este libro porque es el propio autor quien en todo momento nos habla en primera persona de sus propias experiencias. Sergi nos habla de la inteligencia y sensibilidad entrelazada y la manera en que funcionan juntas.

El libro tiene como objetivo liberar las culpas y los traumas para que puedas cambiar la realidad a REAL. Esta última palabra la vais a encontrar a menudo a lo largo del libro.  En el prólogo se nos explica cómo hay que leer el libro con una mente abierta y sobre todo mirando hacia dentro. Su estructura se compone de cuatro partes. El libro está lleno de consejos, es una lectura que va a servir para inspirarte a conocerte más a ti mismo.

La Parte I la titula Introducción al viaje. Es el propio autor quien toma la palabra con una nota acompañada de una frase de A. Escohotado. Nos habla de que estamos atrapados psicológicamente a través de la educación reprimida que hemos recibido donde las emociones eran irracionales, caóticas y peligrosas, aunque era lo que más necesitábamos expresar. La necesidad de poder llorar con dignidad y la importancia de ser cada uno como le dé la gana.

“Cuando nos damos permiso para sentirlo todo, empezamos a vivir de verdad”

El autor nos habla de sentir todo y canalizar, ya que sientas lo que sientas será válido, vivimos desde el sentimiento para conseguir el objetivo de ser coherente con uno mismo. En muchas ocasiones en mitad de la narración podemos leer frases en negrita para resaltar lo que el autor quiere que se nos quede grabado a fuego. He de resaltar también que al final de cada uno de los capítulos, el autor nos regala unas ideas claves del capítulo.

Llegamos a la teoría de Balsekar basado precisamente en lo que estamos hablando hasta ahora, el permitirse sentir todo. Nos habla de la autenticidad de las emociones y de la represión que nos aleja de nuestro interior. Para llegar a una frase de J. Arnau donde se nos hace hincapié en que hay que abandonar el temor social y marcar la diferencia entre personas. A modo de crítica se resalta el fallo del sistema educativo y lo que nos hace desconectar emocionalmente en la relación con los demás para basarse en la emotividad y la sensibilidad desde donde nace el amor.

“Sentir es entender, amar es conocer”

Desde la apertura nos abrimos emocionalmente desde el corazón y la confianza radica en alinear la cabeza con las emociones así como compartir lo que sentimos para conectar con la esencia y la familia.

El desafío emocional va dedicado a la Parte II. En él se nos habla de la represión emocional acompañado de frases de S. Freudy y M. Caine. Nos acompaña al origen de la represión donde las personas no muestran lo que sienten y de la necesidad de acudir al origen para comprenderlo y desarmarlo.

El origen consiste en unas emociones silenciadas en el que nos han enseñado a producir y no a sentir, a manejarnos como autómatas y a alejarnos de las emociones haciéndonos hincapié en que lo que “la mente calla el cuerpo lo grita”, ya en el que por callar se paga un precio muy alto. También el autor critica los libros de autoayuda que nos alejan de nosotros y de la necesidad de no vivir encerrados por dentro.

“La vida se ha vuelto un campo de batalla donde sentir lo que no toca es sospechoso”

Es importante también aceptar la desconexión. A través de los mensajes peligrosos es necesario extirpar las emociones que llegados al siglo XXI debe ir acompañado de comprensión mutua y colaboración. Nos invita a sentir nuestra verdad sin culpa y a empezar a no normalizar los “debería”, así como no amar desde la fantasía y la importancia de que la gente no sepa todo de ti acompañado de un ejemplo a través de Coco Chanel.

El autor como he comentado hasta ahora nos habla de la represión emocional pero también de las consecuencias de ella: indiferencia, desubicación, falsedad. De la importancia de no avergonzarte de ti y mucho menos de tu mundo interior, así como no hacer lo que nos dijeron que tocaba hacer sino abrirnos a lo que sentimos de verdad.

“No hay ninguna ley que nos obligue a soportar lo que nos daña”

Nos invita a reconectar con la capacidad de emocionarnos, de sentir y saber hacia adonde ir permitiéndonoslas y no quedarnos en personas que no carecen de criterios y tampoco en la de que son los demás los que deciden por nosotros. El autor también nos habla de los traumas que no se olvidan hasta que los miramos con ternura. Y de las emociones y su influencia en nuestras acciones diarias y cómo se manifiesta en las diferentes áreas: música, arte, etc. también conocemos cómo viven las emociones en diferentes países y a estar alerta a nuestro semáforo interior.

Pero lo más peligroso, se nos habla de lo que ocurre cuando invalidamos las emociones y de fijarnos en las personas que son de verdad cuando dice lo que siente para vivir desde lo importante y dudar de los tengo que…por obligación, deseo o importancia para conocernos bien y vivir desde donde queremos hacerlo.

“Lo que sentimos habla más de nosotros que de nuestros propios actos”

Sergi nos lanza preguntas para el despertar pero nos lo hace más fácil a través de ejercicios de autoexploración en los que lo importante no es la respuesta sino lo que sientes para llegar a TU VERDAD para vivir tu vida y no la vida de los otros, en el que te mueves a través de tus valores. Importante tener criterio (opinión) y que no se nos tache de quejica. Si nos quejamos será por algo.

Nos habla del paradigma de quedar bien desde lo que toca para también desmontarlo. Elegir a quien querer y a quien no aunque sea familia para llegar a tu centro con firmeza y claridad a la autenticidad que es decidir desde el orden y el equilibrio. Habla del “no me sale” como sensación y el no quedarse con nada que decir a las personas antes de que la persona fallezca. Así como la necesidad de no pedir permiso a nadie para ser tu mismo para llegar al umbral de hasta donde aguantas de la vida sin que aparezca la culpa.

“La vida somos nosotros y nosotros somos ella”

Hay que escucharse y ser fiel a uno mismo y escuchar qué es lo importante para ti sin complacer a nadie. Decidir por ti para ti desde ti, desde los valores, principios, gustos y sentimientos.  De la necesidad de abrirse por dentro desde unas preguntas: quién, cuándo, cómo y dejarnos sentir. Habla de que nuestros pensamientos y emociones no son buenos ni malos son nuestros ya que si llegamos a la censura emocional lo que reprimimos no desaparece.

Nos habla ahora de la teoría de Blaise Pascal sobre la razón del corazón y de las charlas profundas. Y de que si se reprimen las emociones salen de la peor manera. De la necesidad de crear un espacio seguro (ley universal) y nos pone el ejemplo de un personaje famoso que se abrió hace poco a contar su vida afirmando que al final todos somos igual de vulnerables. Y que en ocasiones los psicólogos deben empezar por ellos mismos.

Para llegar a la parte III donde se nos habla de Profundizar en las emociones. El primer tema que trata son los miedos que el autor nos invita a mirarlos de frente, ya que entenderlos saca otras virtudes de ti. El miedo nos protege y nos explica cómo y cuando nace el primer miedo y a través de las formas en que se puede manifestar incluso en fobias. Nos explica los miedos más comunes: los de casa (explicados o silenciados), al castigo, a la decadencia, degeneración, etc.  Y de nuevo nos habla de su experiencia personal. También el miedo al rechazo social y a ser juzgado, a parecer tonto, al fracaso, a no encajar, a quedarse solo, a la incertidumbre, a la pobreza, al amor (a no ser amado de verdad), al compromiso, a la etapa adulta y nos habla de un documental que le marcó Mercenario. Y estoy seguro que con más de uno te vas a ver identificado como me ha pasado a mí. Nos afirma que no hay que verlo como un enemigo invencible sino escucharlo para que fluya y poder liberarlo. Y en relación al miedo nos habla del Síndrome Urbach-Wiethe

“Cuando callas lo que piensas te alejas un poco mas de ti mismo”

Llegamos a la tristeza que en muchas ocasiones se ha asociado con la debilidad, entender dónde nace el mensaje que nos quiere transmitir y cómo nos ayuda. El autor la asocia a una emoción trascendental que nos obliga a oír y nos regala frases que te pueden sonar según el grado de intensidad. Nos afirma que hay cuatro fuentes más comunes de tristeza: relaciones, nostalgia, vinculada al no-logro y empatía detallándolas cada una de ellas. Y afirma que las vivencias personales siempre te hacen ser más humano. Nos habla de la tristeza del final del verano, del maltrato animal (asociado a la rabia), el duelo por la amistad, el cómo te sientes en los funerales (para no avergonzarnos por llorar y no negar la tristeza).

“La valentía no es tener miedo, sino actuar a pesar y a veces a través de nuestros miedos”

Llegamos a los enfados donde alega que la rabia no va asociado a la locura y que nadie de nosotros escapa de él. Ahora mucha gente manifiesta su rabia a través de las redes sociales y desde el anonimato. Se le ha llamado de muchas maneras pero se nota cuando aparece y es un mecanismo de defensa, el cuerpo te avisa de que algo no va bien. Es momento de hablar del abuso de poder y de las veces que nos toman como tontos así como la falta de ética cotidiana. También nos habla de los aspectos que activan la rabia en una sociedad donde todo vale por estar de moda y de que la invasión personal está a la orden del día.

“La rabia es decir NO y poner límites cuando toca”

Para llegar al lado contrario, la alegría donde es necesario también explorar la cara B. El autor nos explica para qué sirve y para lo que también es usada (como careta por ejemplo). Nos alerta de no abusar de la alegría forzada que en muchas ocasiones se convierte en violencia. Otro ejemplo viene a colación con el caso de R. Williams que tras la sonrisa luminosa escondía una tristeza profunda. Nos da de nuevo otro ejercicio para anotar las cosas que te alegran.

Llegamos a la última, a la cuarta Parte titulada Cómo compartir las emociones. Acompañado de una frase de Carl Rogers. El miedo a cómo compartir las emociones y la necesidad de compartir lo que sentimos, ya que detrás de cada uno de nosotros hay una historia no contada. Nos han enseñado a protegernos, atacar y a dibujar una sonrisa social, pero por dentro nos estamos hablando de otra manera y las barreras dificultan compartir lo que sentimos a través de la vergüenza, el miedo, el juicio, etc. se habla ahora de la auto exigencia emocional y nos lanza una pregunta que daría para otro libro ¿cómo hacerlo si no nos han enseñado? Y otra más ¿qué pasa si eres sensible y has crecido en una familia cerrada? Que te califican como la oveja negra

“No intentes rescatar a alguien que no quiere ser rescatado o acabarás hundiéndote”

Sergi profundiza en que no siempre es el momento pero saberlo nos da sabiduría emocional, pero también nos aconseja a no abrirnos con la persona equivocada. También nos da cinco pasos para cómo abrirnos emocionalmente con seguridad y cómo aumentar la valentía para compartir emocionalmente. Compartir es exponerse y no…compartir también es…lo que nos duele.

Nos enseña a cómo disfrutar de la sensibilidad a través de una frase de Elena Ferrante. Nos habla de las personas sensibles que se encuentras desubicadas, y nos explica los tipos de sensibilidad. Nos alerta a no callar por ello y los problemas del “muy” y del “demasiado”

Reconocer tus límites no es de ser débil sino de decir “hasta aquí”. Y las personas sensibles vemos cosas que los otros no ven, tenemos el instinto más desarrollado y generalmente somos más empáticos incluso sentimos antes. Sentimos el cuerpo de otra manera, y somos más complejos. De nuevo nos habla de otro documental: El arte de los museos (Filmin) y de una canción de Elvis Preysley Unchained melody.

Nos recomienda seleccionar bien los vínculos y con quien poder estar y ser tú mismo al 100% y no a medias. De nuevo hace hincapié en que liberarnos disminuye desarrollar enfermedades psicosomáticas. Y nos invita a atrevernos a sentir y a perder el miedo a ti mismo (eso tiene otro nombre, masoquismo emocional). Sentir sin que entre la mente, sentir a través de la sensibilidad y romper creencias sobre el viejo paradigma de la sensibilidad que nos da con algunos ejemplos. Para siempre volver a lo REAL abierto a la vida.

El autor termina la novela con un cierre donde nos da el último consejo. Recibir la vida con calma, recordarte el/tu sentido con valores: criterio propio y es momento de tomar decisiones. Nos invita a volver al libro las veces que haga falta y conectar más contigo, con el más REAL, y vivir la vida desde nuestro propio movimiento siguiendo nuestra propia brújula interior.

 

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