Las bibliotecas municipales son mucho más que espacios de préstamo: son lugares de encuentro, aprendizaje y construcción de comunidad. En el corazón de la Vega Baja, la Biblioteca Municipal de Bigastro se ha consolidado como un referente cultural dinámico, abierto y en constante evolución.
Al frente de este proyecto se encuentra Pascual Segura, bibliotecario comprometido con la idea de la biblioteca como un espacio vivo, capaz de acompañar a la ciudadanía desde la infancia hasta la edad adulta. Bajo su mirada, la biblioteca no solo fomenta la lectura, sino que impulsa la creatividad, la inclusión y la participación activa de sus usuarios, adaptándose a los nuevos tiempos sin perder su esencia.
En esta entrevista para Alquibla conversamos con él sobre la evolución del centro, los retos actuales de las bibliotecas públicas, los proyectos más ilusionantes y el papel fundamental que desempeña la Biblioteca Municipal de Bigastro en la vida cultural y social del municipio.
Pascual, ¿qué papel desempeña actualmente la Biblioteca Municipal de Bigastro en la vida cultural, educativa y social del municipio, y cómo percibes su impacto entre los distintos colectivos de la población? Entiendo la biblioteca como un espacio vivo y cambiante con la capacidad de brindar al ciudadano un desarrollo personal creativo, y me gusta pensar que en la Biblioteca Municipal de Bigastro ofrecemos esa oportunidad a todos los que nos visitan. Por supuesto, fomentamos el hábito de la lectura, aunque también intentamos estimular la imaginación realizando actividades creativas y de alfabetización que refuercen nuestro vínculo con la ciudadanía. El objetivo: que la biblioteca forme parte de sus vidas de una forma activa.
Desde tu experiencia profesional, ¿cómo ha sido la evolución de la biblioteca a lo largo de los años y qué cambios destacarías como los más significativos? Somos una biblioteca que ha sabido adaptarse a los cambios que la sociedad le demandaba, gracias al apoyo institucional del Ayuntamiento y a la de todos los trabajadores que durante tantos años han contribuido a que hoy sea la biblioteca que hoy conocemos. Como cambios significativos destacaría la construcción del Auditorio Municipal Francisco Grau en 2006, por ser el edificio que alberga la biblioteca, que permitió la expansión de sus colecciones y servicios; la informatización del catálogo; la construcción de la sala de estudio 24 horas y el cambio que estamos viviendo en la actualidad, pues próximamente comenzaremos a ofrecer el servicio de libros electrónicos. El estado natural de la biblioteca debe ser el de evolución constante.
¿Cuáles consideras que son hoy los principales retos a los que se enfrenta una biblioteca municipal en un entorno local como Bigastro, tanto a nivel de recursos como de participación ciudadana? Nuestro principal reto es mantenernos activos de acuerdo a las exigencias de la sociedad en general y de nuestros usuarios en particular. Debemos ser un recurso público esencial en el desarrollo social y cultural de los bigastrenses. Hoy en día nos encontramos en la sociedad de la información, y si queremos estar a la altura debemos innovar constantemente, generando propuestas compartidas con nuestros usuarios. Conversar con ellos, escucharlos, conocer sus necesidades y trabajar juntos. Para nosotros, la opinión de los usuarios es fundamental cuando nos reunimos para programar y calendarizar las actividades.
¿Qué servicios, actividades o programas culturales ofrece la biblioteca que crees que la diferencian y que mejor responden a las necesidades de sus usuarios? Procuramos desarrollar propuestas de animación lectora apropiadas a los diferentes grupos de edad, estando presentes desde el primer día de su nacimiento. Por ejemplo, en recién nacidos tenemos el proyecto ‘De la cuna a la lectura’, en el que invitamos a los papás y mamás a hacerle el carné de lector a sus hijos, mostrándoles nuestra bebeteca y los servicios de la biblioteca que mejor se adaptan a sus necesidades, y a cambio de su visita le damos un detalle literario. En edad infantil procuramos estar presentes de forma constante llevando a cabo más de cincuenta actividades al año, siendo partícipes de su desarrollo personal durante todas las etapas de la infancia. A los jóvenes dedicamos puntos de interés, tales como el ‘English Corner’ o nuestra ‘Mangateca’, y realizamos concursos literarios de cuentos, poesía, etc. con premios atractivos que llamen su atención. Para los adultos contamos con talleres de todo tipo dedicados exclusivamente a ellos, club de lectura quincenal, presentaciones de libros, coloquios, exposiciones bibliográficas y excursiones culturales.
¿Cómo se trabaja desde la biblioteca el fomento de la lectura entre niños, jóvenes y familias, y qué resultados has observado a lo largo del tiempo? Tal y como comentaba en la pregunta anterior, fomentamos la lectura desde el primer día de su nacimiento. Hemos procurado generar espacios que se adapten a cada necesidad (bebeteca, espacios de trabajo en grupo, espacios de lectura, sala de estudio insonorizada, etc.), de manera que cada usuario encuentre su lugar. El resultado es visible cada día, pues según pasan los años observamos como según crecen nuestros usuarios, van pasando por todos y cada uno de los espacios. También es perceptible en las estadísticas de préstamo de libros, las cuales aumentan cada año.
Más allá del préstamo de libros, ¿qué importancia tiene la biblioteca como espacio de encuentro, aprendizaje y cohesión social dentro del municipio? La biblioteca es, ante todo, un espacio donde se cruzan generaciones, intereses y realidades muy distintas: niños que descubren la biblio por primera vez, chavales que vienen a hacer trabajos en grupo, estudiantes de oposiciones, adultos que encuentran un espacio tranquilo para leer o charlar, familias que participan en nuestros talleres. Esa convivencia cotidiana crea vínculos, fomenta el respeto y refuerza el sentimiento de comunidad. No es solo un espacio con libros: es un espacio de convivencia en torno a la cultura.
¿Cómo ha influido la incorporación de las nuevas tecnologías y la digitalización en el funcionamiento de la biblioteca y en la relación con los usuarios? La digitalización ha sido progresiva a lo largo de los años, y ha supuesto modernizar servicios, agilizar el préstamo, ampliar el acceso a la información y acercarnos más a los usuarios. Hoy la biblioteca ofrece acceso a internet a través de los ordenadores disponibles al público o la red WIFI, apoyamos en trámites tecnológicos básicos a niños, usuarios de edad avanzada o a usuarios que están aprendiendo el idioma. Además, nuestras redes sociales nos ayudan a comunicarnos mejor, a difundir actividades y a mantener una relación continua con nuestros usuarios.
¿Qué tipo de colaboración mantiene la biblioteca con los centros educativos, asociaciones culturales u otras instituciones locales, y qué beneficios aporta este trabajo conjunto? La colaboración es fundamental. Trabajamos con los centros educativos del municipio mediante visitas escolares, concursos literarios, cuentacuentos, etc. También colaboramos con las asociaciones locales y la Universidad de Alicante en la organización de talleres, exposiciones, presentaciones de libros y actividades conmemorativas.
¿Cómo se lleva a cabo el proceso de selección, actualización y conservación de los fondos bibliográficos, y qué criterios se priorizan a la hora de adquirir nuevos materiales? Tenemos en cuenta las necesidades y preferencias de los usuarios a través de las desideratas, las recomendaciones, las novedades y el equilibrio entre distintos géneros. En los últimos años también hemos adquirido gran cantidad de libros creando nuevos puntos de interés, tales como el ‘Punto Violeta’, con libros que promueven la igualdad de género y la lucha contra la violencia machista; el ‘Punto Verde’, con información de índole medioambiental y de cuidado del planeta; el ‘Punto Arcoíris’ con libros que fomentan la igualdad de la diversidad sexual; el ‘Punto Unión Europea’, con libros para todas las edades que acercan el conocimiento de la UE a la ciudadanía; el ‘English Corner’, con libros de todo tipo para aprender inglés y nuestra ‘Mangateca’, con los mangas del momento.
¿Podrías contarnos algún proyecto, actividad o iniciativa cultural impulsada desde la biblioteca que te haya resultado especialmente ilusionante o significativa? Una de las iniciativas más ilusionantes son las actividades con los más pequeños. Ver como un niño entra tímido a la biblioteca y, con el tiempo, la siente como un espacio querido es muy gratificante. Tenemos la suerte de contar con un gran parque público frente a la biblioteca, y en muchas ocasiones los padres de los niños nos aseguran que sus hijos prefieren pasar la tarde en la biblioteca entre cuentos y dibujos a hacerlo en el parque. Una iniciativa muy bonita es ‘La noche en la biblioteca’. Nos quedamos a dormir en la biblioteca en sacos y colchonetas con un grupo reducido de niños, realizando cuentacuentos, una gincana muy especial, talleres y muchas sorpresas. También proyectamos constelaciones en el techo mientras dormimos, y al día siguiente desayunamos chocolate con mona. Algunos padres también se quedan a dormir, y describen la experiencia como muy original. Tanto que al año siguiente nos piden repetir.
¿Qué acciones se desarrollan desde la biblioteca para garantizar la inclusión, la accesibilidad y la igualdad de oportunidades en el acceso a la cultura y la información? Trabajamos para que la biblioteca sea un espacio acogedor para todos. Como comentaba anteriormente, hemos creado diferentes espacios para que cada usuario pueda ocupar aquel que necesite, y además adaptamos actividades a distintos públicos, duplicando las sesiones de los talleres cuando estos se completan. En definitiva, procuramos hacer de la biblioteca un espacio comunitario donde el encuentro intergeneracional y la cercanía con los usuarios sean el motor que nos mueve.
¿De qué manera contribuye la Biblioteca Municipal de Bigastro a la preservación y difusión de la memoria, la historia y el patrimonio local? En la biblioteca tenemos libros actuales, pero también algunos muy antiguos y bonitos que en ocasiones pasan desapercibidos por encontrarse en los estantes. Dos veces al año, coincidiendo con el Día del Libro y el Día de las Bibliotecas, realizamos la exposición ‘Joyas bibliográficas de la biblioteca’, en la que damos a estos libros todo el protagonismo, exponiéndolos en vitrinas acompañados de infografías, señalética y visitas guiadas.
¿Hay alguna experiencia personal o anécdota vivida en la biblioteca que refleje el valor humano y social de este espacio y que te gustaría compartir? Hay muchas y algunas muy divertidas, pero una muy significativa es ver como los usuarios que empiezan viniendo solos, con el tiempo participan en actividades, hacen amistades y se sienten parte de algo más grande. Podemos decir que usuarios de todas las edades y trabajadores formamos una gran familia. Por otra parte, los compañeros tenemos una relación muy estrecha y sana, e intentamos ayudarnos los unos a los otros, sumándonos sin temor a todas las iniciativas que surgen cuando realizamos nuestras reuniones de programación de actividades. Sirva como ejemplo los premios nacionales María Moliner que hemos logrado. La felicidad al lograrlos es inmensa, pero lo bonito es que cuando compartimos la noticia con nuestros usuarios, estos se alegran tanto como nosotros. El sentimiento de comunidad es muy intenso.
Cuando miras al futuro, ¿cómo imaginas la Biblioteca Municipal de Bigastro dentro de unos años y qué objetivos te gustaría ver cumplidos? Creo en una una biblioteca abierta, flexible, sin tabúes y participativa, adaptada a los nuevos tiempos, pero sin perder su esencia. Por esta razón, en el futuro me gustaría verla consolidada como un referente cultural del municipio, con todavía más actividades, más participación ciudadana y un papel clave en la educación, la inclusión y la vida social y cultural de Bigastro.
¿Qué mensaje o invitación lanzarías a aquellas personas que todavía no conocen la biblioteca o que no la sienten como un espacio propio? Les diría que se acerquen sin miedo, que entren, miren, pregunten y compartan sus inquietudes con nosotros. La biblioteca es un derecho público de todos. No hace falta ser un gran lector ni ser una gran conocedora de la literatura: basta con tener curiosidad. Siempre digo que la curiosidad es una cualidad capaz de transportarte a lugares increíbles. En la biblioteca municipal de Bigastro siempre hay un libro, una actividad o un espacio esperando a cada persona. Sé curioso, visítanos y quédate.








