Entrevista a Esther Abellán directora de ASAUTE

El aprendizaje no tiene edad y la curiosidad intelectual puede acompañarnos durante toda la vida. Con esta premisa trabaja desde hace décadas el Aula de la Tercera Edad de Alicante, un espacio donde la cultura, la formación y la convivencia se convierten en herramientas fundamentales para fomentar el envejecimiento activo y combatir la soledad no deseada.

En esta entrevista para Alquibla conversamos con Esther Abellán, directora de ASAUTE (Aula de la Tercera Edad de Alicante), quien nos acerca al origen de este proyecto, su evolución y el papel que desempeña en la vida cultural y social de muchas personas mayores en Alicante. A lo largo de sus respuestas, Abellán reflexiona sobre la importancia del aprendizaje a lo largo de la vida, la lucha contra el edadismo, el valor de la cultura como motor de participación y los retos actuales de las asociaciones dedicadas a este colectivo.

Una conversación que pone en valor la experiencia, la vitalidad y el deseo permanente de seguir descubriendo el mundo, demostrando que la educación y la cultura continúan siendo pilares esenciales para construir una sociedad más inclusiva y conectada.

¿Cómo nace el Aula Alicante (ASAUTE) y qué necesidades concretas de las personas mayores detectaron en los inicios? ASAUTE no nació por casualidad, sino como una respuesta valiente a finales de los años 70, en un momento en el que cumplir años parecía ser sinónimo de retirarse de la vida social e intelectual. En aquellos inicios, detectamos una necesidad urgente y muy concreta: existían personas mayores de 55 años con una inquietud inmensa que no encontraba su lugar en las estructuras educativas tradicionales. Vimos que el deseo de seguir descubriendo el mundo es algo que nos acompaña siempre y que el aislamiento era una amenaza real para nuestro colectivo. Por eso, nos propusimos crear un punto de encuentro fundamental para transformar la madurez en una etapa de plenitud, crecimiento y envejecimiento activo. Desde entonces, y bajo el respaldo de la Generalitat Valenciana y la Federación de Aulas de la Tercera Edad (FEVATED), hemos trabajado para que el aprendizaje sea nuestro motor, demostrando que la experiencia y las ganas de participar en la cultura es lo que nos mantiene verdaderamente conectados a la vida.

En una sociedad cada vez más digitalizada, ¿qué papel juega ASAUTE en la lucha contra la soledad no deseada y el aislamiento social de las personas mayores? En ASAUTE tenemos una filosofía muy clara: la cultura es el vehículo que nos transporta hacia nuestros vínculos y objetivos. No nos limitamos a programar talleres; lo que buscamos es que la gente salga de casa, participe y sienta que pertenece a algo más grande. Queremos tejer esas redes de apoyo y ayuda mutua que son el mejor antídoto contra la soledad no deseada. Al final del día, saberse parte de un grupo es el mejor bálsamo emocional que existe.

Pero hay algo que nos compromete especialmente, y es nuestra lucha contra el edadismo. La sociedad a veces intenta convencer a las personas mayores de que ya no son útiles, y eso genera una sensación de indefensión muy injusta. En ASAUTE les damos la vuelta a esas etiquetas: aquí la gente se empodera, toma las riendas y se demuestra a sí misma que su curiosidad sigue intacta.

Ese es el corazón de nuestra diferencia. Mientras otros espacios ofrecen ocupación, nosotros ofrecemos pertenencia. No nos limitamos a que pasen el rato; buscamos que se sientan vivos, implicados y con ganas de comerse el mundo. Es curioso, pero los propios participantes siempre nos piden más: quieren que las clases duren más tiempo y que el curso empiece cuanto antes. Nuestro programa no solo mantiene la mente y el cuerpo en forma, sino que les devuelve la alegría de sentirse protagonistas de su propia vida.

¿Qué tipo de actividades culturales, educativas y sociales desarrolla actualmente ASAUTE y cuáles son las que generan mayor impacto entre el alumnado mayor? Si miras nuestro programa, verás que ASAUTE es un espacio de actividad constante. No nos quedamos en una sola dirección; tocamos todas las áreas que mantienen a una persona conectada con su entorno. Tenemos un bloque de humanidades con historia, literatura e idiomas entre otras, que convive con la parte más práctica, desde la pintura al óleo hasta las castañuelas. Y, por supuesto, la parte física es fundamental: el yoga, el pilates o las danzas del mundo son pilares en nuestra sede y en el gimnasio.

Tras la escucha de nuestros socios, tenemos en marcha “Comunicación emocional” y “Aprendiendo a vivir”, dos talleres para trabajar la autoestima y la resiliencia desde distintas perspectivas; queremos que nuestra gente tenga herramientas para sentirse fuerte en su día a día. En esa línea de bienestar, este año introducimos la relación entre nutrición y emociones. La neurociencia ya confirma cómo lo que comemos influye en cómo nos sentimos, y queremos trasladar ese conocimiento a nuestros alumnos.

Incluso la tecnología, que a veces genera rechazo, la enfocamos de una manera distinta. En lugar de clases de informática al uso, hacemos talleres de inserción digital vinculados a sus intereses.

A todo esto se suma el teatro, la creación literaria o los recitales poéticos, que completan la formación teórica. Al final, lo que buscamos es que nadie sea un espectador pasivo.

¿Cómo contribuye el aprendizaje a lo largo de la vida a mejorar la autonomía, la autoestima y la salud emocional de las personas mayores que participan en ASAUTE?En ASAUTE vemos a diario que el aprendizaje es el mejor antídoto contra el aislamiento. Cuando nuestros socios y socias se enfrentan a un nuevo reto intelectual, no solo están ejercitando el cerebro, están recuperando la rienda de sus vidas. Ese «aprender algo nuevo» les da herramientas para entender un mundo que cambia rápido; les demuestra que su capacidad está en constante evolución y, sobre todo, protege su salud emocional. Al venir aquí, cambian la soledad por una comunidad de iguales, transformando esta etapa en una etapa de crecimiento. En fin, que un cerebro curioso es un espíritu que se mantiene joven y conectado. De ahí nuestro lema: “Conectados a la vida: un proyecto para mayores activos”.

Desde su punto de vista, ¿cómo ha cambiado el perfil de las personas mayores en los últimos años y cómo se adapta ASAUTE a esas nuevas realidades y expectativas?Actualmente, los mayores constituyen una generación activa y conectada, con una curiosidad insaciable y ganas de seguir siendo protagonistas de su propia historia. Un ejemplo perfecto de esta vitalidad es nuestra obra de teatro «Sin Edad». Es mucho más que una representación; es nuestro manifiesto. A través de ella, los alumnos lanzan un mensaje rotundo: siempre es un buen momento para emprender nuevos proyectos y disfrutar plenamente de la vida. Verlos sobre el escenario, rompiendo estereotipos y demostrando que la energía no depende del año de nacimiento, es la prueba de que en ASAUTE vivimos con plenitud. La adaptación nace de entender que la prioridad no es el entretenimiento, sino la creación de entornos que impulsen el descubrimiento del propio potencial.

¿Qué importancia tiene la cultura como herramienta de envejecimiento activo y participación social dentro del proyecto de ASAUTE Alicante? En ASAUTE tenemos claro que la cultura no es solo “hacer cosas” o rellenar el tiempo. Como dicen nuestros estatutos, la usamos para cuidar a la persona de forma integral: desde que se mantengan activos físicamente hasta que se sientan bien emocionalmente. No queremos que nadie se siente a verlas venir; lo que buscamos es despertar esa curiosidad que todos llevamos dentro para que sea el motor que rompa la soledad y ayude a crear amistades de verdad. Con nuestros talleres y salidas, nuestros socios y socias son los protagonistas de la vida aquí en Alicante. Ya sea yendo a una exposición o participando en cualquier actividad de la ciudad, demostramos que nuestras ganas de aportar y de aprender siguen estando muy vivas. Al final, lo que reivindicamos es que somos una parte activa, necesaria y con mucha energía de nuestra sociedad. 

¿Cómo se fomenta la participación intergeneracional desde el Aula Alicante y qué beneficios observa tanto en mayores como en jóvenes? Si te soy sincera, este es seguramente el reto más difícil que tenemos. Aunque en ASAUTE nos volcamos en el intercambio entre generaciones, admito que no siempre es fácil que funcione de verdad; vivimos en una sociedad que nos separa mucho por edades y eso crea barreras. Pero no nos rendimos: nos apoyamos mucho en las familias y en otras asociaciones para crear esos puntos de encuentro. Estamos convencidos de que es fundamental que jóvenes y mayores compartan espacios para aprender unos de otros y entender mejor el mundo en el que vivimos. Al final, los mayores ganan una inyección de energía y los jóvenes una perspectiva que no encuentran en otro sitio. En ASAUTE seguimos apostando por este diálogo porque creemos que es la única forma de romper prejuicios y construir una sociedad que no deje a nadie fuera.

¿Qué retos principales afrontan hoy las asociaciones culturales dedicadas a las personas mayores y cómo los está abordando? Siendo realistas, hoy afrontamos dos retos principales. El primero es, sin duda, la búsqueda constante de financiación y recursos que permitan dar estabilidad y calidad a nuestro proyecto. Pero el segundo reto, y quizás el más estimulante, es la evolución del propio colectivo. Como te dije antes, el perfil de la persona mayor ha cambiado radicalmente: ahora recibimos a personas mucho más activas, con una curiosidad intelectual más profunda y con inquietudes culturales mucho más complejas.

Para abordarlo, nuestra estrategia es la innovación constante en los contenidos. Diseñamos programas que realmente despierten su interés y les aporten un valor real. Escuchamos sus demandas y renovamos nuestras propuestas para que estén a la altura de su nivel de exigencia. En definitiva, el reto es evolucionar al mismo ritmo que nuestros asociados, garantizando que ASAUTE siga siendo un espacio de referencia donde su capacidad de aprendizaje y participación se mantenga siempre vigente.

¿De qué manera colaboran con bibliotecas, universidades, centros culturales u otras entidades para enriquecer la oferta formativa del Aula Alicante? Para nosotros, abrir las puertas de ASAUTE a la ciudad es fundamental, y eso solo se consigue con buenas alianzas. Una de las más importantes es la que tenemos con el MARQ. Gracias a un convenio de colaboración, nuestros socios pueden disfrutar de formación, exposiciones y actividades muy enriquecedoras. Esto es un lujo, porque nos permite salir de la teoría y pasar a un aprendizaje experiencial, tocando de cerca el patrimonio de Alicante con todo el rigor de un museo de ese nivel.

Pero no nos quedamos solo ahí. Nos encanta sumar fuerzas, así que colaboramos constantemente con otras entidades para organizar actividades conjuntas. También estamos muy presentes en los centros culturales de la ciudad: a veces participamos en lo que ellos proponen y otras veces somos nosotros quienes formamos parte de su programación. Al final, lo que buscamos con todas estas redes es que la formación de ASAUTE no se quede entre cuatro paredes, sino que conecte de verdad con la vida cultural de Alicante.

¿Cómo influye el acceso al conocimiento y a la formación continua en la prevención del deterioro cognitivo en las personas mayores? El acceso al conocimiento es, posiblemente, el factor preventivo más potente con el que contamos. En ASAUTE comprobamos a diario que, al enfrentar al alumno a nuevos desafíos intelectuales, ya sea el estudio de una lengua o la memorización de una obra de teatro, estamos promoviendo la actividad neuronal.

Esta actividad constante retrasa de forma significativa la aparición de los síntomas del deterioro cognitivo. Además, la formación mantiene al individuo vinculado a la actualidad, lo que refuerza su autonomía personal y su sentimiento de competencia. Para nosotros, las aulas funcionan como un entorno de estimulación integral donde el aprendizaje continuo actúa como un protector biológico y emocional.

¿Qué papel desempeñan las nuevas tecnologías en las actividades de ASAUTE y cómo se trabaja la alfabetización digital con el alumnado senior? Aunque el corazón de ASAUTE es la cultura, la tecnología nos parece una herramienta fundamental para la autonomía de nuestros asociados. De hecho, llevamos ya varios años impartiendo talleres digitales, porque vimos que la brecha digital era una nueva forma de soledad. En este 2025, hemos reforzado este proyecto de capacitación, enfocándonos en el uso de móviles y aplicaciones que mejoran nuestro día a día.

Para nosotros es clave que la tecnología sea algo útil y sencillo: que les sirva para hacer sus gestiones, informarse y estar conectados de forma segura. No se trata solo de aprender a usar un dispositivo, sino de garantizar su inclusión digital.

¿Podría compartir alguna experiencia o testimonio que refleje el impacto humano y social del Aula Alicante en la vida de sus participantes? Más que un testimonio concreto, lo que recibimos es un mensaje constante, especialmente de nuestros socios más veteranos. Muchos nos dicen que venir a clase es lo que les mantiene la ilusión cada día. Es emocionante escucharles decir que, cuando cruzan la puerta de ASAUTE, parece que se les olvidan los dolores o los problemas que puedan tener en casa.

Para ellos, el Aula es como un auténtico soplo de vida. No vienen solo a recibir una lección; vienen a sentirse activos, a compartir sus inquietudes y a comprobar que su curiosidad sigue intacta. Ese rato de charlar con compañeros, de aprender algo nuevo y, sobre todo, de disfrutar juntos, tiene un impacto terapéutico que va mucho más allá de lo académico. Al final, lo que nos transmiten es que ASAUTE les devuelve el protagonismo sobre sus propias vidas y les da un motivo ilusionante para seguir participando en el mundo.

Desde su trayectoria profesional y personal, ¿qué le ha enseñado trabajar con personas mayores y qué valores destacaría de este colectivo? Si me preguntas qué me aporta personalmente trabajar con ellos, te diría que es, sobre todo, el enriquecimiento y la conexión humana. Cada día en el Aula es una lección de vida. Lo que más me impresiona es su resiliencia; poseen una fuerza interior que nos recuerda, incluso a quienes ya tenemos un recorrido, que la vitalidad es una cuestión de actitud. Ver esa capacidad de superación me motiva profundamente. A nivel personal y profesional, dirigir y dar clases en ASAUTE supone un reto apasionante: el de diseñar proyectos que no solo busquen el bienestar, sino que nos hagan crecer a todos. Al final, no se trata solo de lo que yo pueda enseñarles; son ellos quienes, con su ejemplo, me enseñan a afrontar el futuro con un optimismo y una determinación renovados. 

¿Cómo ve el futuro de ASAUTE Alicante y qué nuevos proyectos o líneas de trabajo le gustaría impulsar en los próximos años? El futuro de ASAUTE no es un proyecto individual, sino el resultado del compromiso de todas las personas que hacemos que esto funcione cada día. Somos un gran equipo convencido de que la unión entre la fuerza de nuestra Junta Directiva, el entusiasmo del voluntariado y la calidad de nuestro profesorado es lo que nos permite seguir creciendo.

Nuestro reto para los próximos años es dar mucha más visibilidad a la asociación; queremos que nadie se pierda lo que hacemos por falta de información, porque sabemos que nuestro programa tiene un valor transformador. Estamos apostando por la innovación cultural, con talleres y materias que conecten de verdad con lo que hoy interesa a los mayores. Buscamos responder con cercanía a sus necesidades reales. Además, vamos a impulsar un nuevo proyecto de voluntariado que nos permita sentir el pulso de la sociedad actual a través del aprendizaje compartido. En definitiva, seguimos trabajando juntos para que ASAUTE sea ese referente de vitalidad y vanguardia que Alicante se merece.

¿Qué mensaje le gustaría trasladar a la sociedad sobre la importancia de apoyar iniciativas culturales y educativas dirigidas a las personas mayores? Mi mensaje es sencillo: apoyar la cultura y la educación para nuestros mayores no es un “extra”, es algo vital para todos. En una sociedad que corre demasiado, no podemos permitir que el edadismo y la soledad ganen terreno.

En ASAUTE buscamos combatir el aislamiento creando espacios donde lo más importante, más allá de la materia que se imparta, son los vínculos afectivos que se generan.

Al final, esos lazos son el pegamento que nos mantiene unidos y nos da equilibrio como sociedad. Invertir en estas iniciativas es reconocer que la experiencia y la vitalidad de los mayores nos hacen mejores a todos. Si aprendemos unos de otros, sin que la edad sea una barrera, todos salimos ganando.

 

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