Susana Peix Cruz es una inquieta, polifacética y emprendedora escritora de cuentos infantiles y bibliotecaria especializada en accesibilidad universal y literatura inclusiva. En su entrevista para el portal cultural Alquibla, la autora comparte cómo nació su temprana vocación por la literatura orientada a los más pequeños y los retos de crear historias que cautiven la imaginación infantil. Con una trayectoria fuertemente vinculada al fomento de la lectura adaptada, Peix Cruz analiza el papel fundamental de los libros en el desarrollo educativo y emocional de los niños. Una conversación idónea para adentrarse en su universo creativo y comprender su incansable labor por derribar las barreras de las dificultades lectoras.
¿Quién es Susana Peix Cruz? Una mujer soñadora, inquieta y emprendedora que se apunta a un bombardeo sin pensarlo.
¿Desde qué momento supiste que te ibas a dedicar a la escritura y en particular a los cuentos dirigidos a niñ@s? Desde pequeña me ha gustado escribir, entonces lo hacía en mi diario personal. Fui una gran devoradora de libros cuando superé mis problemas de comprensión lectora sobre los diez-doce años. Pero mi pasión por la escritura de cuentos la «redescubrí» después de entrar a trabajar (un poco por chiripa) en la sala infantil de la biblioteca donde trabajo hace ya 16 años y también a través de las historias que inventaba y le explicaba a mi hijo.
¿Qué quieres transmitir con tus cuentos? ¿Qué los diferencia del resto? Me encantaría transmitir la pasión por la lectura, por descubrir nuevos mundos, despertar sentimientos… Que mis cuentos provoquen alguna reacción en el lector.
Se escribe y se publica mucho para llegar a pensar que son únicos o tan diferentes del resto. Lo que sí que tengo claro es que no busco moralinas. Busco encontrar a ese lector que todavía no ha descubierto el placer por la lectura.
¿Crees que se debe inculcar la lectura a los niños desde bien pequeños? La lectura no es algo a lo que se deba obligar. Es algo que se tiene que descubrir. De pequeños, a través del juego y poco a poco descubriendo el mundo que nos rodea a través de los cuentos… Es cierto que si hay un ambiente lector en casa es más fácil, pero no es sinónimo de éxito.
¿Qué mensaje desea transmitir con sus cuentos? No busco un mensaje en concreto como te comentaba anteriormente. Si uno de mis cuentos despierta el interés por la lectura en un niño o niña ya me vale.
¿Cuántos ha escrito hasta el momento? Escrito muchos, publicado cerca de una veintena. Tengo algunos títulos en proceso de edición.
¿Es difícil que una editorial publique cuentos? Sí, mucho. Las editoriales reciben a diario muchísimas propuestas de cuentos para publicar y es muy complicado hacerse un hueco entre tal avalancha.
¿Cómo definirías el cuento? Como un objeto mágico capaz de llevarte a otros mundos y de hacerte vivir otras vidas.
¿Qué consejo le darías a una persona que se quiere dedicar a escribir cuentos? Que es muy difícil pero no imposible, y que no tire la toalla ante negativas.
¿Tienes proyectos futuros en marcha? Recientemente he publicado un cuento con Baula y ilustraciones de Òscar Julve: La bruixa i el tió, sobre una tradición catalana navideña y un cuento sobre la bipolaridad escrito a cuatro manos con mi tío Juan R. Cruz que padece este trastorno: Bip y Pol, señores de las estrellas con ilustraciones de Guillem Moner publicado por La pulga con gafas (publicado en catalán y en castellano).
¿Alguna anécdota que contar? Me hace gracia que sobretodo en mi ciudad los niños y niñas que me conocen porque han venido a un cuenta cuentos o a la biblioteca me llamen por mi nombre con apellido: hola Susana Peix! como si fuera un nombre compuesto.
¿Qué piensas de Alquibla, www.alquiblaweb.com, como página de difusión de la cultura? Es un lugar interesante que apuesta por descubrir autores, lecturas… Y eso siempre es de agradecer!






Muchas gracias Eva por tu entrevista. Da gusto encontrar lugares como Alquibla para descubrir a colegas. Gracias por fomentar la lectura!
Un abrazo!
Gracias siempre a vosotros por contribuir en la cultura. Un saludo,
Eva