La literatura, cuando nace de una herida social, tiene el poder de remover conciencias y dejar huella. Kenna, la nueva novela de Miguel Ángel Jiménez, surge de una noticia real que estremeció al autor: una hija gritando a su padre, asesino de su madre, que lo odiaba y que algún día se vengaría. A partir de ese momento, Jiménez decidió ponerse en la piel de esa niña y construir una historia intensa, llena de suspense y de denuncia social.
Miguel Ángel ¿Cómo nació la idea de escribir Kenna y qué fue lo que te inspiró a crear esta historia tan intensa? La idea surgió por una noticia en los diarios. Un maltratador asesinó a su esposa y la hija gritaba a su padre que lo odiaba y que se vengaría. En ese momento, me planteé ver la historia desde el punto de vista de esa chica y si ella sería capaz de tomarse la justicia por su mano.
El personaje de Kenna está marcado por un trauma infantil devastador. ¿Cómo trabajaste psicológicamente su evolución para hacerla tan real y compleja? Suelo investigar la parte psicológica, recurro a amigos psicólogos para que me asesoren sobre el manejo de las emociones y los traumas.
La venganza es un tema central en la novela. ¿Qué reflexión querías transmitir al lector sobre este sentimiento? La reflexión que trato de transmitir es que la venganza no es la mejor opción, aunque pueda parecer lo contrario. La evolución del personaje hace que nos planteemos si vivir con odio merece la pena.
Kenna se convierte en una especie de “justiciera” de mujeres asesinadas por sus maltratadores. ¿Podemos leer en la novela una denuncia social contra la violencia de género? Juan José Millás decía en una entrevista en la revista Mercurio: “Los zurdos rompen una condición establecida, representan un desacuerdo. El escritor también debe mirar desde el lado del que nadie mira. Es muy importante elegir el lado desde el que se mira el mundo y se cuenta. Un punto de vista que sobre todo es un espacio moral”. Quise crear una historia que sirviera de denuncia, pero que a la vez no fuera la típica historia. Los escritores debemos darles la vuelta a los calcetines y ver el mundo desde otro punto de vista. En todas mis novelas hay denuncia. En Gabriel, otro ángel caído lo hice con el abuso infantil; en La llave de los desterrados desde el punto de vista de los moriscos al rebelarse contra el rey Felipe II. Kenna no es solo una reivindicación, también es una crítica al sistema que permite a los maltratadores mantener contacto con sus hijos que en muchas ocasiones y por desgracia, con consecuencias fatales.
Oviedo y Torrevieja son dos escenarios muy distintos en la trama. ¿Por qué elegiste estos lugares y qué aportan a la historia? En kenna no hay nada casual. Torrevieja es el recuerdo de una infancia en la que Kenna, junto a sus hermanas, veían un programa cuyo uno de los mayores premios era un apartamento en Torrevieja. Ese detalle hace que la protagonista escoja la ciudad costera para veranear, algo que el lector (los de cierta edad) también viajemos en el tiempo.
El naipe de dragón como “firma” de los crímenes es un símbolo potente. ¿Cómo surgió esta idea? El dragón en la novela representa la fortaleza, el fuego, la pasión y la destrucción. El dragón es el símbolo que une toda la novela. No es solo un naipe, es una actitud, un tatuaje y un amor imposible.
Pablo, el amor de infancia de Kenna, se convierte en un personaje clave. ¿Cómo construiste la relación entre ambos y qué papel juega en la tensión narrativa? La clave está en ese dragón. Pablo también es un niño que sufre el asesinato de su madre y los dos coinciden en una casa de acogida. Gracias a los dibujos de dragones superan los traumas y provocan el futuro de la historia.
La novela mantiene al lector en la duda: ¿Kenna es una asesina o una heroína? ¿Querías precisamente provocar esa ambigüedad moral? Por supuesto. Provocar el efecto contrario al que espera el lector. Desde el comienzo podemos creer que Kenna es una simple asesina, pero conforme avanzamos y conocemos su historia nos conquista. Una especie de antihéroe. No es algo nuevo. Ivanhoe o Robin Hood son forajidos que han enamorado a los lectores y Kenna sigue su camino.
¿Qué fue lo más difícil de escribir en esta historia: los giros sorprendentes de la trama o la parte emocional de los personajes? Es una novela que surgió como la erupción de un volcán. Tal vez, al estar en primera persona, la mayor dificultad fue meterme en la mente y el alma de una mujer. Esa sensibilidad que contrarresta el odio.
¿Qué mensaje o sensación esperas que el lector se lleve al terminar Kenna? Una pequeña reflexión sobre las muertes innecesarias de las mujeres y la sensación de que se les ha quedado corta.
¿Cómo fue tu proceso creativo para dar forma a una trama tan llena de suspense? ¿Planificaste cada giro o surgieron de manera espontánea? Kenna es una novela completamente brújula. No hubo planificación. Como he dicho antes surgió como un volcán por una serie de motivos. En una desgraciada noticia sobre la muerte de una mujer, una hija gritaba asesino a su padre y juraba que se vengaría. A eso le añadí el tatuaje que llevo en la espalda (el mismo que Kenna, pero por motivos diferentes), un dragón que rodea a dos rosas.
¿Cuánto tiempo te llevó escribir Kenna y qué fase fue la más complicada para ti? Kenna es una novela que ha sido fácil escribir. No tardé más de cinco meses, teniendo en cuenta que al mismo tiempo estaba escribiendo y coordinando una novela junto a otros cuatro escritores y que ha salido publicada un mes antes.
¿Hubo alguna escena que te costara especialmente escribir por su dureza emocional? Soy una persona que vive todo lo que escribe y la descripción de Kenna escondida en un armario mientras veía como su padre asesinaba a su madre y a su hermana me hizo llorar como un niño
¿Qué escritores o novelas de suspense e intriga han influido en tu estilo narrativo? Juan Gómez Jurado, Dolores Redondo, Stieg Larsson, Joel Dicker…hay muchos escritores a los que admiro.
En tu opinión, ¿qué diferencia a Kenna de otras novelas de suspense y thriller actuales? La intensidad, la honestidad de la protagonista y la profunda evolución del personaje.
¿Qué significó para ti personalmente escribir esta novela? Para todo escritor, el hecho de terminar una novela es una maravillosa satisfacción y tuve la sensación de que recogía el sentimiento de muchos hijos de mujeres asesinadas. Es evidente que nadie debe tomarse la justicia por su mano, pero los escritores a través de nuestros textos, lo conseguimos sin hacer daño a nadie.
Si Kenna llegara a la pantalla (cine o serie), ¿qué actriz te gustaría que la interpretara? Creo que la intérprete ideal sería Clara Lago. Una gran actriz que encaja a la perfección con la descripción de Kenna.
¿Tienes pensado continuar la historia de Kenna en una segunda parte o es una novela cerrada? No suelo hacer continuaciones. Considero que las novelas deben ser auto conclusivas, pero si los lectores demandaran una segunda parte, creo que la haría.
¿Cómo reaccionaron tus primeros lectores al conocer este personaje tan controvertido? Tengo unos lectores, en este caso lectoras, beta muy agradecidos. Sus palabras se convirtieron en elogios que yo no esperaba. La calificaron como intensa, sorpresiva, maravillosa y demasiado corta.
¿En qué nuevos proyectos literarios estás trabajando ahora? Suelo tener más de un proyecto a la vez. Ahora mismo estoy haciendo una mentoría para una escritora salvadoreña y escribo una novela sobre una mujer en la España de los años treinta y espero que también emocione a los lectores. Aprovecho para invitar a los lectores a la presentación de Kenna que tendrá lugar en el auditorio municipal de San Isidro (Alicante) el día 12 de septiembre a las 20.00h.






