En el ámbito de la archivística, la gestión y preservación de documentos audiovisuales se ha convertido en un desafío clave para garantizar la memoria colectiva en la era digital. En esta entrevista conocemos de primera mano la experiencia de David González profesional del Archivo Histórico de Sabadell, especializado en la Sección de Imagen y Sonido, quien nos acerca a las particularidades de trabajar con fondos fotográficos y audiovisuales, desde su tratamiento técnico hasta su difusión.
A lo largo de la conversación, descubrimos la evolución de esta disciplina, el impacto de la digitalización y la inteligencia artificial en los archivos, así como los retos que plantea la conservación de materiales en riesgo de deterioro. Además, se pone en valor el papel de los archivos como espacios vivos al servicio de la ciudadanía, fundamentales para preservar el patrimonio y hacerlo accesible a investigadores y al público general.
David ¿cómo comenzaste tu trayectoria profesional en el ámbito de la archivística y qué te llevó a especializarte en la Sección de Imagen y Sonido dentro del Archivo Histórico de Sabadell? Cuando estudiaba Historia en la Universidad de Barcelona realicé algunas asignaturas de transcripción de documentos en archivos. Entonces empecé a tener claro que quería orientar mi carrera profesional hacia el sector de la archivística. Más adelante, estudiando el grado de Documentación, tuve la suerte de poder realizar una beca en el Archivo Histórico de Sabadell, allí inicialmente pasé por el servicio de atención al usuario pero al final me destinaron a la Sección de Imagen y Sonido, lugar donde todavía hoy disfruto de mi trabajo.
¿Cuáles son las principales funciones y responsabilidades que desempeñas como archivero en la Sección de Imagen y Sonido? Mis funciones son un poco heterodoxas y propias de un archivo de medianas dimensiones donde los técnicos acabamos realizando funciones muy diversas. Un primer bloque estaría relacionado con la gestión de los fondos y colecciones que contienen documentos fotográficos y audiovisuales. Ello incluye des de la gestión del ingreso al tratamiento archivístico donde aplico medidas de conservación preventiva, clasificación, ordenación y descripción.
En segundo lugar dirijo el área de reprografía documental, allí principalmente digitalizo documentos fotográficos y audiovisuales pero también otras tipologías documentales según las necesidades del centro. Por último gestiono todos los pasos relacionados con la contratación, seguimiento y control de servicios prestados por proveedores externos. A todo ello hay que sumarle la participación en proyectos colaborativos con otras instituciones y las tareas de proyección de nuestras actividades en congresos y jornadas profesionales.
¿Qué tipo de documentos y materiales conforman el fondo de Imagen y Sonido del Archivo Histórico de Sabadell y qué valor tienen para la memoria colectiva? Sabadell es una de las ciudades más grandes y pobladas de Cataluña desde mediados del siglo XIX. Gracias a ello podemos afirmar que disponemos de la mayoría de procedimientos fotográficos y tipologías de documentos audiovisuales. Recientemente, en 2024, ingresamos nuestros dos primeros daguerrotipos, unas de las imágenes más antiguas de la ciudad.
¿De qué manera ha evolucionado el tratamiento archivístico de los documentos audiovisuales en los últimos años? La base metodológica es la misma pero es cierto que en los últimos años la IA ha abierto un nuevo horizonte con la automatización de los procesos de transcripción y documentación. Los resultados son más que aceptables.
¿Cuáles son los mayores retos a los que te enfrentas en la conservación de materiales audiovisuales, especialmente los más antiguos o en riesgo de deterioro? Para mi uno de los mayores retos es la salvaguarda de los contenidos generados por las televisiones locales. Estos materiales audiovisuales normalmente son de los más modernos en los archivos pero, por el contrario, tienen un elevado riesgo de pérdida de contenido debido a la obsolescencia y degradación de sus soportes, las cintas magnéticas de vídeo.
¿Qué papel juega la digitalización en la preservación y difusión de este tipo de fondos documentales? A menudo la digitalización es el mejor (y el único) camino para garantizar la legibilidad y difusión de todo este tipo de documentos. Para ello es imprescindible seguir los parámetros técnicos y la metodología fijados por organismos internacionales y nacionales. El objetivo principal es garantizar la preservación a largo plazo de nuestros activos audiovisuales.
¿Cómo se gestionan los derechos de autor y de uso en los documentos de imagen y sonido dentro del archivo? En un archivo de nuestras características la mayoría de los documentos que ingresan son donaciones particulares sin ánimo de lucro. En el momento del ingreso el donante firma un documento donde reconoce que es el titular de los derechos de explotación y nos los cede gratuitamente (no tiene por qué ser en exclusiva).
A su vez, cuando el archivo cede una imagen a terceros siempre velamos que se cumplan los derechos morales de los autores. Su nombre siempre debe constar en los pies de foto o los créditos de los documentales.
¿Podrías destacar algún proyecto relevante en el que hayas participado relacionado con la recuperación o puesta en valor de fondos audiovisuales? Sí, fue muy enriquecedor formar parte del grupo de trabajo multidisciplinar que creó las tablas de acceso y evaluación del patrimonio audiovisual generado por las televisiones. Este proyecto, integrado por profesionales de primera línea, fue pionero a nivel mundial y tuvo una buena acogida en el sector profesional.
¿Qué importancia tiene el Archivo Histórico de Sabadell en la conservación del patrimonio local y cómo se acerca a la ciudadanía? Con toda la modestia, creo que tenemos un papel fundamental. Llevamos muchos años posicionándonos como un referente para nuestros ciudadanos que saben que el Archivo Histórico de Sabadell es el lugar adecuado donde depositar su patrimonio pero también un lugar de consulta habitual. La clave es generar círculos de confianza gracias a la profesionalidad y la inversión de recursos.
¿Cómo se puede fomentar el uso de los fondos audiovisuales por parte de investigadores, estudiantes y público general? A mi entender, para que esto suceda son necesarios dos ingredientes. En primer lugar invertir recursos en procesos de captación, conservación preventiva, digitalización y documentación. En segundo lugar, las redes sociales e Internet tienen un efecto democratizador de estos contenidos que facilitan su acceso a todo tipo de públicos.
¿Qué perfil profesional consideras necesario para trabajar en una sección especializada como la de Imagen y Sonido? Nuestro perfil es muy especializado. En mi opinión el mejor camino es estudiar el máster de archivística combinado con algunos cursos específicos sobre los diferentes aspectos relacionados con los documentos fotográficos y audiovisuales.
¿Cómo ha influido la tecnología en tu trabajo diario como archivero y qué herramientas consideras imprescindibles? La tecnología es imprescindible pero todavía no puede suplir nuestro know-how. Necesitamos herramientas que nos permitan gestionar y compartir nuestros esquemas de metadatos, las redes sociales para viralizar nuestras noticias o la IA para avanzar en los procesos de documentación. Como diría la novela El Gatopardo (1958) “todo debe cambiar para que nada cambie”.
¿Existen colaboraciones con otras instituciones o archivos para la difusión o preservación de los fondos audiovisuales? Existen proyectos colaborativos como el Observatorio Permanente de Archivos y Televisiones locales o las jornadas profesionales del sector que son un punto importante para establecer lazos de colaboración. No obstante, la mayoría de archivos todavía tenemos margen de mejora en este campo.
¿Qué recomendaciones darías a quienes desean iniciarse en el mundo de la archivística, especialmente en el ámbito audiovisual? Que se formen académicamente y cuando tengan una oportunidad profesional visibilicen la importancia de este tipo de documentos en sus instituciones. La imagen (fija o en movimiento) tiene una gran fuerza de atracción en la ciudadanía y los archivos debemos aprovecharnos de ello para llegar a todos los públicos.
¿Cómo imaginas el futuro de los archivos de imagen y sonido en un contexto cada vez más digital y cambiante? Me imagino un futuro mejor, donde los archivos somos capaces de salvaguardar y poner a disposición de nuestros usuarios cada vez más contenidos pero no de forma aislada sino en proyectos colaborativos. En todo este proceso la tecnología, en especial la IA, debe tener un papel esencial. Los profesionales debemos trabajar en esta dirección.








