Reseña del libro La terapia de constelaciones familiares de Marine Sélénée

En el proceso de crecimiento personal es imprescindible alguna vez en tu vida hacer constelaciones familiares y para quienes no las conozcan no les puedo dejar de recomendar este libro La terapia de constelaciones familiares de la autora Marine Sélénée y publicado por la Editorial Sirio compuesto por 288 páginas. El libro comienza con cinco frases de diferentes autores acerca de las constelaciones y va dedicado a los hombres de su vida.

Ruby Warrington periodista es quien escribe el prólogo para hablar de su experiencia en las constelaciones familiares y como fue su primera vez en 2014. Nos habla de las revelaciones que supuso para ella, así como las respuestas que obtuvo en las que pudo desenredar los hilos de su historia familiar y la manera en que así pudo soltar lealtades familiares. Ruby nos anima a leer el libro y a no cargar con heridas que no te corresponden, así como regresar al yo y ser conscientes para liberarse

En la introducción se nos habla de que la felicidad es un logro del alma. La autora nos cuenta cómo era su vida y cuándo empezó con terapia para buscar algo que le supusiera un gran cambio en su vida que llegó en 2012. Nos habla de su maestra de meditación y de la primera vez que escuchó hablar de las constelaciones familiares que hasta el momento desconocía. Tras acudir a un taller empezaron a interesarle y a día de hoy se dedica a ello.

Nos habla del creador de las constelaciones Bert Hellinger que las creó después de la Segunda Guerra Mundial en 1950 para orientarla el trabajo personal hacia sanar en la raíz y para afirmar que “no somos nuestros conflictos”. Nos explica el papel que jugamos y las maneras en que el trauma ha llegado a nuestras vidas en un legado heredado en el que es necesario “hacer las paces” en una herida que no llegó a sanar.

La autora nos habla de su primera constelación y de las cuatro personas que le acompañaban y el tema que iba a trabajar, nos relata cómo le impresionó cómo gente que no la conocía de nada representaba tan bien a personas de su familia que no conocía, y cuál fue el trabajo en ella misma, la paz que sintió y cómo se sintió absorbida por este mundo que le hizo cambiar de vida e irse a vivir a Nueva York. El “Gran Cambio” que necesitaba lo tenia delante suya y aprovechó esa oportunidad.

Marina nos cuenta el por qué de escribir este libro que lo considera un manual para el alma y que a través de sus capítulos nos da conceptos claves, principios fundamentales de las constelaciones familiares, así como un montón de ejercicios para poder practicar en ellos. También nos dice lo que aprenderemos y en los campos de tu vida en los que va a influir: profesión, economía, amor, salud, etc. Pero sobre todo a conectar con tú parte consciente

El primer capitulo va dedicado a la historia sobre nosotros a nuestros orígenes. Lo que arrastramos de nuestra familia y las creencias limitantes. Es necesario conocer la historia de nuestra familia y como nos sentimos frente a ella y lo que pensamos. La autora hace hincapié en que es necesario que nos enfoquemos en lo que sucedió, no en lo que pensamos para no emitir juicios. Marina reflexiona sobre el sistema familiar pasado y futuro con el fin de dar equilibrio a través del orden y la pertenencia. Aunque ello conlleva también enredos o implicaciones sistemáticas.

Nos habla de lo que soportaron nuestros ascendientes y cómo se puede transmitir al feto en el útero, así como los objetivos de las constelaciones para hacer visible lo invisible. Marina nos cuenta su historia de abandono y nos anima a que aunque no comulguemos con nuestra familia abrazarla, aunque no aceptes en sistema. La primera meditación nos la regala en este capitulo titulada “Todo el mundo tiene su lugar” así como un ejercicio “Yo soy porque nosotros somos”

La autora nos da ideas para practicar la interconexión basada en la empatía, gratitud y la amabilidad y la necesidad de aceptar a la familia tal y como es y dejar a un lado los juicios morales para mirar desde el amor. Me ha sorprendido el porcentaje que nos da acerca de cómo ve el mundo los adultos y la liberación que podemos llegar a sentir tras ver la situación con una visión imparcial.

En este capítulo la afirmación es “Pertenezco a mi sistema familiar” y nos regala más ejercicios sobre dejar de centrarte en lo que no puedes controlar para centrarte en lo que sí, respetar el momento vital de nuestros ascendientes  y aceptar que es responsabilidad de ellos ya que si no corremos el peligro de quedar estancados, así como muy importante dejar los juicios a modo temporal para asumir lo que ocurrió, respetar las circunstancias y la experiencia vital de cada miembro de la familia para romper patrones con nosotros mismos y reconocer los hechos tal y como fueron aunque sean difíciles de reconocer.

El capitulo segundo se centra en la pertenencia, el orden y las implicaciones sistemáticas. La autora nos pone delante la insatisfacción permanente que está intrínsecamente conectada con la conexión con los antepasados que limita tu crecimiento y tu libertad, ya que los familiares vivos o muertos condicionan lo que tu estas viviendo ahora para llegar a la conclusión de que “eso no empezó conmigo”.

Nos habla de dos reglas: pertenencia y orden y lo que ocurre con un miembro de la familia ausente, así como hechos traumáticos y que lo ocupan las personas posteriores. Ahora el ejercicio de este capitulo se titula “esto no empezó conmigo” y nos ayuda a aprender a reconocer las señales de implicación sistemática para restablecer el orden y seguir las señares a la vez que debes contestar a una serie de preguntas

Nos habla de los fantasmas en el sentido de si hay algún miembro de tu familia ausente, explicado como la persona viva o muerta excluida del sistema familiar y al que se le niega el derecho a participar. Nos da las herramientas para cómo identificarlo y repasar los fallecimientos de los familiares de los que se evita hablar. Hay un caso muy particular que nos relata ahora que es el de los tatuajes en el cuerpo y el por qué se manifiestan de manera más emocional que conductual y cómo se refleja en las constelaciones. La autora nos cuenta nos cuenta dos casos donde pudieron poner orden a familiares reconociendo su lugar

Es necesario liberarnos al aceptar el dolor y la realidad para ayudar también incluso a personas fallecidas a encontrar su lugar y para ello nos anima a realizar el ejercicio “Ceremonia de reconocimiento” para restablecer el orden que consiste en realizar una carta donde se decreta “te tengo en cuenta y te dejo ir”

La autora nos habla de los patrones que se reverberan a través de poner el nombre a un hijo de una persona fallecida honrando al miembro mas antiguo de la familia y con ese nombre valorando su vida y aceptando que ahora tu vida te pertenece. Una de las misiones que tenemos es poner fin al legado de pérdida/violencia y aceptar la suerte dada por los predecesores. El ejercicio consiste en identificar patrones para nuestro propio inventario personal

El capítulo tercero lo dedica a Los únicos padres adecuados. Un tema delicado ya que la autora nos habla de que no tenemos porque amar a nuestros padres en relaciones difíciles con ellos ya que afecta a nuestra autoestima. Muchos padres no satisfacen nuestras necesidades y a veces hay hasta maltrato, pero no hay que olvidar que ellos son los responsables de elecciones, conductas y dificultades.  Nos lanza de nuevo varias preguntas ¿Cómo te sientes al pensar en tus padres? ¿qué sientes?

Marina nos habla de dos problemas del desempoderamiento y la negación de la vida si vivimos en el pasado rechazando el presente en el que culpamos a nuestros padres de nuestra vida. Pero más allá de todo, si los culpamos/rechazados a ellos es posible que nosotros lo podamos repetir y desequilibrarnos. Es necesario aceptar y que cada uno sea responsable de sus actos, pero hay que tener claro que “tu no eres responsable de lo que les corresponde a ellos”. Tu puedes cambiar la dinámica y no sirve quejarse ni aceptar el rol de victima desde la culpa, queja o lamentaciones.

“No podemos cambiar el pasado, aunque no haya sido justo, pero sí controlar nuestra relación con él”

Es necesario soltar las expectativas y aceptar que nuestros padres son los mejores y los mas adecuados porque fueron ellos los que nos engendraron y son un regalo de la vida a los que hay que afirmar esta declaración “Gracias por el regalo de la vida”

Aquí tampoco pueden faltar los ejercicios “Haz una reverencia” acompañado de una frase de Bert Hellinger sobre el recibir y el tomar, en el que es necesario no aceptar uno sin aceptar el otro y lo que llevamos de ellos en parte femenina y masculina. No echar las culpas a la madre cuando a través de ella nacimos y la vida depende de ella y nos habla de las dificultades que podemos tener si la rechazamos. Nos invita a responder una serie de preguntas y a saber cómo es nuestra relación con nuestro padre y que ocurre cuando también hay rechazo así como las razones.

Unido a ello saber el cómo te sientes si te ha faltado amor y reconocer los defectos para libertarte ya que si pensamos lo que deberían haber hecho/dado nos limitamos “mama/papa recibo tu amor tal como me lo das”

El cuarto capitulo va dedicado al amor consciente dentro del orden y el desorden. El desorden entendido en el sistema familiar donde tienes derecho a pertenecer y no olvidar las tres promesas básicas que nos cuenta la autora. También nos da técnicas sobre cómo ubicar al niño en el sistema familiar y no silenciarlo porque también trae consecuencias, si no ayudarle a conformar su identidad ya que la lealtad familiar puede llevarlo a anularse.

Las afirmaciones de este son “Soy vista, escuchada, valorada. Pertenezco” y el ejercicio “El orden del amor” donde es necesario cultivar los sentimientos de pertenencia y las conexiones a través de mirar a los ojos, escuchar sin motivo, no interrumpir, etc.

Y el mas bonito de todo proteger a nuestro niño interior, no asumiendo el dolor inconsciente de nuestros padres para no olvidar esta afirmación “Los padres dan y los hijos reciben y no al revés”. El niño estará herido hasta que nos ocupemos de él y es necesario sanarlo, pero es importante recordar que no podemos cambiar a los demás ni rescatarlos. La autora nos habla de la forma que podemos sanar a nuestro niño abrazándolo y dándole el lugar que ocupa en el sistema poniendo límites. También nos habla de la crisis de la adolescencia y de que es necesario trasgredir las normas para desarrollarse con afirmaciones “Me doy permiso para cuidar de mi” y un ejercicio sobre los límites, definirlos, comprometerse y comunicarlos.

“La única persona a la que podemos sanar es a nosotros mismos”

Marina nos afirma que los niños nunca están en deuda con los padres y la autora trata el tema de lo que ocurre con los divorcios y la repercusión para el niño, pero también de los niños adoptados y la relación con los hermanos en la que es necesario no realizar comparaciones ya que son dos personas y dos historias totalmente diferentes. Para llegar a la afirmación “Nadie puede quitarme mi lugar ni ocuparlo” y termina con una meditación sobre la pertenencia

El capitulo quinto se titula Si, sí, sí. Aquí se trata la relación con el padre y nos cuenta que la mayoría de las consultas son de problemas no resueltos y de lealtades inconscientes. En muchas ocasiones es la propia autora que nos cuenta experiencias propias de su vida para hablar de su dolor, de sus traumas, etc. Pero también sabemos cómo lo ha superado. Nos habla de los matrimonios tóxicos y de cómo recreas en tus relaciones de pareja aquello que está pendiente de resolver en tu sistema familiar, ya que como nos afirma “no se elige a una pareja por azar”. También sabemos el deber de los padres desde el tema de las constelaciones: garantizar la pertenencia de sus hijos asegurándose que sean vistos, escuchados y valorados.

Nos habla de dinámicas no resueltas de padres que han condicionado a la hora de elegir tu pareja y nos lanza una serie de preguntas ¿Me siento visto? ¿escuchado? ¿valorado? Y al responderlas puede que encontremos respuesta sobre cosas no resueltas. La afirmación “Soy leal al presente no al pasado” y de nuevo ejercicios sobre la evaluación de las relaciones y sus dinámicas, sobre las relaciones actuales y las anteriores y la relación con tus padres.

Marina nos habla también de lo que conlleva decir sí en la pareja y nos da tres claves: decir si a la pareja tal y como es, sí a su familia y sí a tu camino y al de tu pareja. Nos habla de lo que significa el amor consciente y de que no es fácil romper relaciones, pero si hacerlo dentro de uno mismo. Es necesario elegirnos siempre a los primeros y establecer límites saludables ya que tu eres el responsable de tu vida, no de lo que pasó en tu infancia sino desde el presente.

De la fragmentación a la integridad lo ocupa el capitulo sexto. La autora aquí nos habla sobre el instinto de supervivencia y los traumas, donde no es necesario borrar el pasado, pero si tratarlo con cuidado. Nos habla de la experiencia de las personas que han sufrido agresiones sexuales y las estrategias de supervivencia que incluyen: luchar, huir o quedar paralizado. Marina nos cuenta que con el trauma vamos al pasado y ese no se puede cambiar. A la vez también nos explica cómo todo eso se refleja en el cuerpo.  Acompañado de la afirmación “Sanarme es mi prioridad” y de un ejercicio sobre Elegir la vida.

“Cuando aceptamos la realidad tal como es reconocemos que lo que nos pasó no tuvo que ver con nosotros, sino que nos ocurrió a nosotros”

Nos anima a dar el primer paso para liberarnos y reconocer lo que sucedió para escuchar el dolor y asentir lo que es para hablar de sentimientos y de los hechos.  Así como a soltar lo ocurrido con amor y aceptación para ubicarlo en el pasado acompañado de “Mi trauma no me define. Soy yo quien me defino” y ejercicios para enfocarlo con nuevas historias y nuevas perspectivas para reformular tus relatos.

La autora nos anima a soltar la culpa y a practicar el perdón (que se basa en la culpa) y reflexionar sobre quién ocupa qué posición. Así como colocar al agresor en el sistema familiar y reconocer las responsabilidades en el otro para soltar ese peso que nos ocupa tanto. Es importante integrar que “lo que me pasó no fue culpa mía” y animarnos a realizar el ejercicio La vida fluye hacia delante.

El libro finaliza con las conclusiones para afirmar que la sanación es un acto de fe y nos habla de sus clientes como sus héroes con valor que han ido escribiendo el camino de su vida hacia la sanación, así como lo que siente cuando alguien acude a su consulta por primera vez.  Nos habla de la resistencia como indicativo de avance y valentía para liberarse del relato familiar.

“Sanar significa conseguir la libertad”

En constelaciones familiares no hay pensamientos tóxicos y es importante que sanemos juntos y lo que no hay que tener es miedo a conocerte, sino tener fe y creer en ti. La autora finaliza con una frase de R. Char

“Cuando te amas te eliges a ti”

Lo que sigue al libro son lecturas recomendadas por parte de la autora, notas aclaratorias a pie de pagina desarrolladas a lo largo del libro, un índice temático y un apartado de agradecimientos a Libby su mano derecho, sus agentes, amigos, clientes, a su familia y a la escogida, a su maestra Suzi, a Medhi su mejor amiga, a los lectores y a la historia de la niña de 13 años. Su objetivo es llevar a los niños para que tengan una visión más grande y se enamore de su historia. Nos anima a confiar en nuestra voz interior como un faro.

Finalizamos conociendo a la autora Marine Sélénée facilitadora de constelaciones familiares que trabaja en Nueva York y Miami y que su objetivo es transmitir el poder transformador de las constelaciones familiares. También nos invita a conocer su web.

Por mi experiencia os animo alguna vez a hacer constelaciones familiares porque vuestra vida antes y después ya nunca será la misma. Ha sido todo un placer leer tu libro y recordar ciertos aspectos.

GRACIAS

GRACIAS

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