Las bibliotecas universitarias viven una transformación constante marcada por la digitalización, la innovación tecnológica y las nuevas necesidades de estudiantes e investigadores. En este contexto, el papel de sus responsables resulta clave para entender hacia dónde se dirigen estos espacios de conocimiento.
En esta entrevista para Alquibla, conversamos con Antonio, responsable del Área de Bibliotecas de la Universidad de Castilla-La Mancha, quien nos ofrece una mirada profunda sobre la evolución del sistema bibliotecario en las últimas décadas, los retos actuales en torno a la ciencia abierta, la investigación y la gestión de recursos, así como el impacto de la inteligencia artificial y la formación en competencias informacionales.
Un diálogo imprescindible para comprender cómo las bibliotecas universitarias siguen siendo pilares fundamentales en la sociedad del conocimiento.
Antonio ¿cómo describiría la evolución del sistema de bibliotecas de la Universidad de Castilla-La Mancha en los últimos años y cuáles han sido los principales hitos de esa transformación? La Universidad de Castilla-La mancha es una organización joven, que en este curso 2025/26 cumple 40 años. En estos 40 años la transformación ha sido total, desde el paso de pequeñas bibliotecas de centro, donde todo el fondo era físico, en papel, tanto el de libros como el de revistas, y el proceso manual o muy incipientemente informatizado, y los servicios limitados apenas al uso de salas, el préstamo de libros y algo de préstamo interbibliotecario, a grandes bibliotecas centrales de campus, que coexisten con algunas bibliotecas de centro, donde los horarios se han ampliado mucho, y los servicios se han multiplicado y virtualizado.
En un contexto de digitalización acelerada, ¿qué papel considera que deben desempeñar hoy las bibliotecas universitarias dentro de la comunidad académica? Juegan un papel fundamental, convirtiéndose en muchas ocasiones en el motor de la formación en el uso de recursos digitales, Alfin y Digcomp, además de virtualizar servicios y ofrecer una cada vez mayor cantidad de recursos y servicios en línea.
¿Qué retos principales afronta actualmente el Área de Bibliotecas de la UCLM en términos de gestión de recursos, personal y servicios a los usuarios? El mayor de los retos en los últimos años es el de ofrecer servicios de apoyo a la investigación de gran calidad. Empezando por la formación para las personas que empiezan su carrera investigadora, y a algunas que llevan ya años desarrollándola, al apoyo en la gestión de solicitudes de sexenios y acreditaciones. Es fundamental, también, todo lo relativo a Open Science, desde la concienciación y formación, pasando por la gestión de repositorios institucionales y de las APCs resultantes de los acuerdos transformativos. En nuestro caso, además, asumimos el reto de crear una unidad de bibliometría que dé servicio a toda la comunidad universitaria.
¿Cómo se está adaptando la Biblioteca Universitaria de la UCLM a las nuevas formas de acceso a la información científica y a los cambios en los hábitos de los estudiantes e investigadores? Fundamentalmente ofreciendo servicios nuevos, y adaptando los ya existentes a las demandas de los usuarios. Desde ampliar la apertura de las bibliotecas en épocas de exámenes, abriendo un total de 6 bibliotecas hasta las 06:00 h., y reformando nuestros espacios, hasta ofrecer un servicio de apoyo a la investigación cada vez más diversificado, pasando por facilitar la autonomía de los usuarios en la mayoría de los procesos. También es importante la implementación de servicios de información basados en redes sociales, que facilitan una inmediatez mucho mayor, desde Facebook o Instagram, hasta WhatsApp.
¿Qué importancia tiene la formación en competencias informacionales dentro del trabajo que realizan las bibliotecas universitarias y cómo se implementa en la UCLM? Tiene mucha importancia. El crecimiento de los recursos en línea, de servicios virtualizados, de recursos y aplicaciones, facilita el acceso a la información de una manera crucial, pero también requiere un entrenamiento del usuario final para que pueda manejarse en un mundo donde la oferta informativa, académica y científica, crece exponencialmente. En ese contexto, la biblioteca de la UCLM ofrece cursos tanto para los alumnos de grado, incluidos en el Aula de Competencias Transversales de la UCLM como para el personal investigador, dentro de nuestros servicios de apoyo a la investigación. También colaboramos en microcréditos de la Escuela de Doctorado de la UCLM.
En su opinión, ¿cómo ha cambiado el perfil del usuario de biblioteca universitaria en la última década y qué implicaciones tiene eso para los servicios bibliotecarios? Depende del tipo de usuario, los cambios son distintos. El alumnado de grado, en general, busca, cada vez más, espacios especializados, lugares en los que realizar trabajos en grupo, en los que compartir el tiempo y el estudio con sus compañeros, o en los que relajarse, al mismo tiempo que espacios de consulta y de estudio en condiciones de concentración total. Al mismo tiempo necesitan acceder a gran cantidad de recursos en línea, de modo que les sea posible acceder a la biblioteca desde cualquier lugar. En el caso del personal docente e investigador, los nuevos perfiles utilizan poco las instalaciones de la biblioteca y buscan el poder acceder desde sus propias instalaciones e, incluso, desde sus domicilios, solicitando no sólo recursos bibliográficos, si no también herramientas para su gestión, y gran variedad de servicios innovadores.
¿Qué estrategias se están llevando a cabo para fomentar el acceso abierto al conocimiento y la ciencia abierta desde la Biblioteca de la UCLM? Las bibliotecas universitarias se han convertido en punta de lanza de la implantación de la OS, con acciones variadas, que van desde la sensibilización hasta la gestión. En nuestro caso, podríamos enumerar algunas estrategias y actuaciones, como son:
Promover la adhesión de la UCLM a declaraciones internacionales de OS, como la Declaración de Berlín.
Actividades de formación y difusión, mediante la impartición de cursos de iniciación a la carrera investigadora, dirigidos a alumnos de posgrado, máster o doctorado en la Universidad de Castilla-La Mancha, en los que, entre otras cuestiones, se enseña en qué consiste la ciencia abierta.
Gestión del repositorio institucional de la UCLM, especialmente de la comunidad de investigación, con la publicación en abierto de artículos de los investigadores de la UCLM, así como de la comunidad de la UCLM en Zenodo, para la publicación de datos de investigación.
Gestión de los acuerdos transformativos. La Universidad de Castilla-La Mancha, al igual que la mayoría de las universidades españolas, se ha unido al acuerdo que CRUE Universidades Españolas y CSIC han suscrito con seis importantes editoriales científicas. Estos acuerdos, conocidos como “Acuerdos transformativos” (Read & Publish) suponen la contratación conjunta del acceso a las revistas y la publicación de artículos de investigación en acceso abierto, por lo que se produce un cambio de modelo fundamental en los procesos de publicación en abierto.
¿Cómo se equilibra en la actualidad la gestión de fondos físicos con el crecimiento de los recursos electrónicos y las bases de datos digitales? Creo que el equilibrio viene dado de las necesidades de los usuarios y de la oferta del mercado editorial. Al igual que las revistas científicas y gran parte de las monografías ya son exclusivamente electrónicas, existentes disciplinas en las que el papel impreso continúa siendo fundamental. Las bibliotecas debemos administrar nuestros recursos económicos buscando la rentabilidad de la inversión, especialmente cuando, como en nuestro caso, la dispersión geográfica es enorme, con cuatro campus, seis poblaciones y más trescientos kilómetros entre los puntos más distantes. Pero, al mismo tiempo, debemos garantizar que los recursos en papel que son necesarios, estén al alcance de nuestros usuarios.
¿Qué papel juega la cooperación entre bibliotecas universitarias a nivel regional, nacional o internacional en el desarrollo del servicio bibliotecario de la UCLM? La cooperación ha sido siempre unos de los puntos más fuertes de las bibliotecas, universitarias o no. En el caso de la UCLM, formamos parte de Rebiun, red asociada a la Sectorial CRUE I+D+i. Formamos parte, también del Grupo 9 Universidades y de la La Alianza Europea de Universidades COLOURS (Universidades regionales colaborativas, innovadoras y sostenibles – COLlaborative innOvative sUstainable Regional univerSities)
Desde su experiencia, ¿cuáles son las competencias clave que debe tener hoy un profesional de biblioteca universitaria para responder a las demandas actuales? El estudio competencia de los perfiles bibliotecarios, es algo que siempre nos ha preocupado mucho en las bibliotecas universitarias, y que se ha trabajado continuamente en Rebiun. Creo que las competencias clave están muy bien definidas en el documento Nuevas competencias clave en las bibliotecas universitarias 2025. Una adaptación estratégica de rebiun para los retos actuales y futuros (URI: https://hdl.handle.net/20.500.11967/1463), y podemos resumirlas en las siguientes:
- Descubrimiento y uso de la información
- Gestión de las colecciones
- Gestión y planificación de bibliotecas
- Uso y administración de las tecnologías de la información y la comunicación
- Apoyo al aprendizaje y alfabetización informacional
- Apoyo a la investigación
¿Qué iniciativas destacaría en la Biblioteca Universitaria de la UCLM para fomentar la investigación y apoyar la producción científica de la comunidad universitaria? Sin duda, la creación del servicio de apoyo a la investigación, ya muy implantado, y la creación del servicio de bibliometría, en la que trabajamos actualmente.
¿Cómo se están incorporando tecnologías emergentes como la inteligencia artificial o el análisis de datos en la gestión y servicios bibliotecarios? La IA supone un reto cuya implantación debe hacerse con mucha prudencia. En Rebiun se creó, dentro del V Plan Estratégico, el Observatorio de la IA, del que la biblioteca de la UCLM forma parte, y en la UCLM organizamos, en octubre de 2025, el I Foro Tecnológico REBIUN: Inteligencia Artificial y Bibliotecas, donde pudimos compartir ideas e iniciativas. Está claro que la implantación de la IA en servicios bibliotecarios es cada vez mayor, desde chatbots, asistentes en recursos electrónicos, o como ayuda en algunas tareas cotidianas.
¿Qué papel juegan las bibliotecas universitarias en la reducción de la brecha digital dentro del ámbito académico? Como comentaba anteriormente, las bibliotecas realizamos una enorme labor en formación, Alfin y Digcomp son nuestras herramientas para participar en la reducción de la brecha digital.
¿Qué proyectos o líneas estratégicas marcarán el futuro del Área de Bibliotecas de la UCLM en los próximos años? Queremos reacondicionar algunos espacios para hacerlos más adecuados a las actuales necesidades de nuestros usuarios, pero, sobre todo, y en línea con lo que marca nuestra institución, el establecimiento de servicios de bibliometría es el mayor reto para los próximos años.
Si tuviera que definir en una frase el valor esencial que aportan hoy las bibliotecas universitarias a la sociedad del conocimiento, ¿cuál sería? Las bibliotecas universitarias aportan hoy el valor esencial de convertir la información en conocimiento crítico y fiable, garantizando acceso equitativo, así como competencias informacionales y apoyo a la investigación y al aprendizaje a lo largo de la vida.






