Si hay algo que tengo claro es que desde que descubrí la terapia cognitivo conductual mi vida cambió y es por ello que este libro Terapia cognitivo conductual: guía completa para terapeutas no ha hecho más que complementarme y del que he podido extraer cantidad de información valiosa para que me sirva dentro de mi proceso de crecimiento personal. El libro compuesto por 420 páginas va dedicado a Aaron T. Beck pionero en esta terapia y mentor de las autoras de este libro.
El agradecimiento va dirigido a los lectores y es precisamente aquí donde afirman que la terapia cognitivo conductual sí funciona. También agradecen al Dr. Beck por su labor y que a lo largo de los 10 capítulos que conforman el libro hablan de su trabajo, el de A.T. Brinen enfocado en la psicosis y el de Brown que trata temas sobre el suicidio. Dan las gracias a la gente que confió en ellas, a la editorial, a sus familias y a J. Jackson psicóloga y editora.
En la introducción nos cuentan el por qué han escrito este libro y hacia quién va orientado basado en los principios de Aaron Beck. Nos nombran los principios más actuales de la TCC (terapia cognitivo conductual) y nos detallan lo que van a hablar en cada capítulo así como los objetivos que persiguen tratando a cada individuo en particular. El libro va dirigido sobre todo a profesionales, estudiantes, etc. pero también a todo aquel que quiera ampliar el conocimiento de TCC. Así como una serie de herramientas para poder afrontar mejor las recaídas y la recuperación. En más de una ocasión nos vamos a encontrar aclaraciones a pie de pagina que nos sirven para entender mejor los conceptos.
El primer capítulo va dirigido al modelo cognitivo. Las autoras nos cuentan en qué consiste La TCC y lo que nos afecta la forma que tenemos de percibirla. Nos dan un esquema y ejemplos ilustrativos a lo largo de todo el libro. Así como las respuestas corporales y emociones de diferentes personas a una misma situación. Es por ello que es crucial explicarle al cliente cómo comprender mejor sus pensamientos.
“Tanto los desencadenantes internos como los externos pueden provocar pensamientos automáticos negativos que generen angustia”
También nos ayudan a diferenciar entre percepción y reacción. Y nos enseñan las hojas de trabajo que se utilizan en terapia. Es un libro eminentemente práctico y sobre el que vas a poder trabajar incluso en el propio libro. Algunos de los primeros ejercicios tienen que ver con: el funcionamiento del modelo cognitivo frente a varias situaciones y la conciencia de los pensamientos.
Nos hablan sobre las creencias negativas subyacentes y en la manera en que influyen en los pensamientos automáticos y las etiquetas de inseguridad que nos explican lo que son siempre acompañados de ejemplos.
El capítulo segundo trata de la conceptualización cognitiva. Éste trata sobre la manera en que hay que entender al cliente y cómo se ve él/ella mismo. Hay momento para hablar de la personalidad con dos conceptos: la sociotopria y la autonomía acompañados de ejemplos en situaciones desde niños hasta la edad adulta.
Los valores que guían nuestras elecciones y en cómo las decisiones tempranas influyen en nuestra forma de moldearnos y cómo nos vemos. A lo largo del libro también nos encontramos con cuestionarios para realizar, así como las respuestas resultado de nuestras respuestas. Hacen hincapié en la integración que tenemos todos de los pensamientos negativos que nos acompañan y de la necesidad de encontrar las etiquetas de inseguridad y ejercicios que puedes realizar como el de la técnica de la flecha descendente.
El papel de nuestra historia personal influye en nuestra visión y experiencias personales, es necesario pararse en los sucesos mas significativos de nuestra vida para poder trabajarlos, porque no es lo que pasó si no la interpretación que hicimos de ello y el significado personal que le dimos. Ello conlleva conectar con las inseguridades del pasado. Terminan con un tema crucial en que se debe ver cómo se ve a sí mismo el cliente después de analizar varios aspectos, cómo ve a los demás y elegir el tratamiento adecuado para su bienestar emocional.
El tercero va dedicado a los objetos terapéuticos. Las autoras nos presentan una lista de problemas y nos aclaran que para que la terapia funcione debemos conocer cuales son los principales problemas que afectan al cliente, así como la primera pregunta que debemos lanzar. Se hablará de los temas que le preocupan y se tratará con un diálogo acorde para ir afrontando las preguntas de manera progresiva para así poder ayudarlo.
Es necesario realizar una lista de problemas y los objetivos a conseguir, la estructura de la sesión, y la evaluación del estado de ánimo con la escala Likert. También los puntos a tratar, las prioridades y la colaboración del cliente en todo momento. Deben ser planteamientos realistas y se debe establecer un plan de trabajo para por fin ponerse “manos a la obra”
Identificar el qué y el cómo en relación a cada punto a tratar. También ven conveniente hacer un resumen a la finalización de cada sesión, con lo que el cliente se ha quedado y su compromiso con el cambio, aunque en el camino se vaya a encontrar obstáculos. Se habla de la autoevaluación (CTRS) con 11 ítems y una escala para que el terapeuta evalué al cliente
“Los pensamientos pueden estar condicionados por experiencias pasadas o por lo que oímos, leemos o vemos”
El cuarto episodio trata del informe del caso dividido en cuatro partes: historia del caso, formulación, plan de tratamiento y curso del tratamiento con la puntuación. Es necesario realizar un informe con las instrucciones y el modelo de conceptualización de las inseguridades. Ahora nos cuentan el caso de George (entiendo nombre ficticio para contarnos un ejemplo real)
El quinto trata sobre la depresión (gran tema). Nos hablan de los sesgos de cómo los clientes ven el mundo y lo que ocurre en ellos para tratar un aspecto clave la reestructuración cognitiva y la activación conductual. Nos ofrecen las escalas del estado de ánimo y las medidas a través de Beck II y Burns, así como la de Likert. Hay un inconveniente en que a veces los clientes que no reconocen los avances, es por ello que proponen realizar un ejercicio muy potente, anotar lo que realizan y lo que ha significado para ellos de manera diaria y semanal.
Se nos habla de la activación conductual, qué actividades van a realizar y si le son placenteras, y si aparece la resistencia cómo afrontarla. También necesario realizar el registro de actividades, idóneo para saber el grado de actividad que tienen y anotar del día 1 desde que se levantan hasta que se acuestan todo lo que realizan con el compromiso de rellenarlo todo reconocer y puntuar lo que han aprendido.
Importante establecer un horario porque muchos optan por el aislamiento que les hace ir para atrás en lugar de hacia delante y las razones beneficiosas que ello conlleva. Este es un capítulo importante porque también se nos dan 7 puntos sobre los conceptos claves para la activación y que es necesario que los entiendan:
- Acción precede a la motivación
- Éxito radica en el esfuerzo no en el resultado, haciendo hincapié en que hay que hacer un esfuerzo mayor
- Establecer un objetivo y su justificación y la lista de razones por la que conviene hacerlo
- Definir un plan e incluirlo en el horario: programa y detalles específicos. Encontrar actividades placenteras sencillas y económicas
- Monologo interno: cambiar pensamiento
- Mostrar reconocimiento y merito por la acción
- Recompensa
Todo esto es necesario para empezar con el Plan Maestro. Las autoras nos hablan desde el punto de vista del Trastorno bipolar: cómo actuar con ellos teniendo en cuenta la fase maniaca o hipomaniaca y programar los momentos de relax, así como cambiar los pensamientos peligrosos. Acceder a sus pensamientos y estrategias para descubrirlos. Identificarlos y reemplazarlos. Las autoras nos hablan de los errores del pensamiento típico en los clientes con depresión: pensamiento extremo basado en las emociones, auto cualificación negativa, etc.
Se nos enseña a no juzgar a aceptar y a reconocer para tomar la acción más apropiada para conseguir modificar la etiqueta de la inseguridad. En la lucha de la depresión también nos dan tres pasos: redefinir, relajarse y responder.
El capítulo sexto va orientado a la ansiedad. Nos definen lo que es y nos cuentan a qué va asociada para darnos dos evaluaciones: exageración del peligro y recursos para hacerle frente, pero por si no lo entendemos con la teoría también nos dan ejemplos reales para que podamos entenderlo mejor.
Nos hablan de los sistemas internos y externos para identificar los miedos para llegar a hablarnos de la ansiedad por enfermedad, fobia social y la evitación. Es importante abordar los pensamientos si no hay peligro y ganar autoconfianza y ayudarles a reconocer esos aspectos internos/externos que les están perjudicando para poder trabajar con ellos la terapia de exposición que ayuda tanto y que se puede trabajar de diferentes maneras: en vivo, imaginaria, interoceptiva, basada en la realidad virtual.
Las autoras nos explican cómo llegar a la terapia de exposición, así como las claves y la preparación para llegar a los resultados y las repeticiones. Y si hay ansiedad las actuaciones que deben llevar a cabo. Es necesario para mejorar enfrentarse a lo que se teme y enfrentarse a las suyas propias no a las de los demás. Algo que les obstaculiza a los terapeutas es la negativa a practicar la exposición.
Nos detallan los 8 pasos para la realización de la terapia de exposición y lo que la caracterizan para enfocarlo a través de diferentes tipos de trastorno y como actuar. Desde el trastorno de ansiedad, pasando por el trastorno de pánico, la ansiedad de enfermedad, el TOC y el estrés postraumático entre otros.
La ira ocupa el séptimo capítulo. Se nos explica de donde viene y cómo reconocerla para saber cómo reaccionar. A la vez dan herramientas para cómo imaginarlo a través de otra persona y cómo lo sienten los clientes. Para dar paso a una serie de ejercicios en los que poder trabajar: palabras a las que prestar atención. En lugar de…piensa, reformular la expectativa, liberarse de la ira, comunicación asertiva, análisis de costos y beneficios de dejarse llevar por la ira, autoconfianza y reunir datos para apoyar tu autocontrol
El octavo capítulo trata sobre el trastorno por consumo de sustancias. Nos explican cómo son sus pensamientos automáticos y cómo actúan. Ellos no reconocen los problemas y son conscientes del consumo para analizar con ellos los pros y contras, así como la ventajas e inconvenientes de beber y no beber.
También en este apartado hay un montón de ejercicios al igual que en los anteriores: apuntar los desencadenantes internos y externos, evaluar las creencias en torno a la recuperación y orientarlos en ansias y deseos, registro diario de ansiedad y respuestas de afrontamiento para cambiar de rutinas, recaídas puntuales y prolongadas para identificarlas y las intervenciones
Dedican una parte de este capítulo a las recaídas en el que es necesario identificar los puntos débiles y los inconvenientes hacia este tipo de acciones que no benefician y si hay cambio ayudarles a creer en una visión mas positiva de ellos mismos para reconocer el problema.
El noveno se habla del trastorno de personalidad, autoagresión y tendencias suicidas. En este apartado también afectan los factores genéticos y ambientales y nos cuentan lo que les diferencia de otro tipo de trastornos con sus miedos y el cómo trabajar con el paciente a través del análisis de costos y los beneficios de cambiar la etiqueta de inseguridad, las creencias sobre ellos mismos que no son verdad 100%, la necesidad de incorporar creencias que denoten autoconfianza y que todo ello lleva a aceptarse a cada uno y a cómo poder conocerlos a través de su historia y unas pruebas
Realizar registros de la interpretación de su historia que debe salir a la luz, nuevos datos para alimentar la nueva creencia, registro de autoconfianza donde es necesario filtrar información sobre cualidades positivas y atractivas, unas tarjetas que ayudan a desarrollar la autoconfianza por escrito y animarlos con las cosas que han temido y cómo afrontarlo según el tipo de trastorno y las autolesiones
Nos hablan sobre el daño autoinfligido y en cómo se activa, así como el camino que lleva a ello. Y las tendencias suicidas donde es necesario conocer qué tipo de intervenciones no deben ocurrir donde es necesario averiguar los antecedentes familiares, edad, etc. Para llegar al plan de prevención y los pasos/señales de advertencia, así como una lista de afrontamientos internos para que el cliente los use. Y si no funciona conseguir apoyos de terceros o cuartos y los pasos que han de seguir para ayudarlos: establecer las razones para vivir (aunque es una tarea difícil en el que se elige vivir y olvidar las creencias distorsionadas), reconsiderar las razones por las que crees tener que morir
Llegamos al último de los capítulos en que se habla de la psicosis con la participación de Aaron P. Brinen para hablar de los trastornos psicóticos y las intervenciones en el modelo cognitivo.
Hay que trabajar los síntomas negativos asociados a la conexión social. Las alucinaciones (creencias que albergan sobre ellos asociados a la disfunción divididas en tres categorías: control, credibilidad y poder), replantear las alucinaciones para analizar la cadena funcional y los delirios.
Es importante hablar también sobre la TCC y la medicación, sobre si es necesario tomarla o si se elige tomarla ir disminuyéndola cuando se crea que se ha conseguido el objetivo a perseguir y que el paciente se haya estabilizado. Las autoras nos regalan una serie de referencias bibliográficas y donde se puede descargar todo el contenido en inglés.
Finaliza el libro con un apartado sobre las autoras: Leslie Sokol de Filadelfia líder en campo TCC con 35 años de experiencia, nos cuenta el cargo que ocupa en la Asociación a la que pertenece y sus libros y Marci G. Fox con 25 años de experiencia de Florida especializada en TCC con adolescentes y adultos, conocemos también a la asociación que pertenece, sus libros, las revistas en las que ha publicado y su web.






