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El Museo Arqueológico Provincial de Alicante se inauguró en el año 2000 y a pesar del relativo corto espacio de tiempo que lleva funcionando, se ha convertido en uno de los mejores museos de este tipo en la Europa actual. images

El edificio que lo alberga es el conocido antiguo Hospital San Juan de Dios, obra realizada entre 1926-1929, por el arquitecto Juan Vidal Ramos.

Arquitectónicamente hablando, el Museo entraría dentro del tipo de edificios que  no fueron construidos para la función museística, lo que ha motivado una laboriosa adaptación, que ha conjugado el respeto a la situación y carácter originales del monumento y a las exigencias museográficas de una instalación moderna para albergar, no sólo la colección, sino los complejos montajes expositivos de las diversas exposiciones temporales que acoge.

En este tipo de edificios se ha de realizar un gran esfuerzo para conseguir una perfecta coherencia entre la obra expuesta y las infraestructuras arquitectónico-museográficas, que en otros muchos casos o no se ha conseguido, o no han estado exentas de polémicas, pero que aquí, parece ser que sí se ha sabido conjugar.

Aunque en la actualidad el museo y la biblioteca se consideran dos instituciones que no tienen puntos en común, la realidad es que los museos y las bibliotecas han sido dos instituciones que han evolucionado casi en paralelo. Ambas basan sus orígenes en una principal función conservadora y de custodia, pero con el tiempo 2010_0801simposioalicante0188han evolucionado hacia una función más divulgativa. Ambos conceptos, el de la biblioteca y el de museo coinciden, pues, en dos aspectos sustanciales: el carácter de centros responsables de la custodia de bienes culturales, y el de la disponibilidad de su uso. A las dos instituciones se las hace custodios y, en consecuencia, garantes de unos fondos, que no adquieren su verdadera dimensión de fondos bibliotecarios más que con la utilización pública. La simple acumulación de objetos o documentos no hace, pues, que una biblioteca sea biblioteca o que un museo sea un museo. La función exclusiva de guardia y custodia de estos bienes dejaría reducida ambas instituciones al papel de un almacén más o menos especializado.

La dimensión investigadora de los museos es la que da sentido a la aparición de la biblioteca. La investigación en el campo de los museos cuenta con importantes medios que posibilitan su lasbor científica, entre los que se encuentran, los laboratorios, los proyectos de investigación, las publicaciones y la biblioteca.

Conceptualmente la biblioteca del MARQ, se entiende y está definida como una biblioteca especializada en Arqueología e Historia Antigua. El considerable fondo especializado que alberga el museo es un buen baremo para resaltar, por otra parte, la calidad de la investigación en esta institución. Es por ello por lo que en los Museos, la biblioteca está directamente relacionada con la labor investigadora, como el medio que facilita y posibilita la labor científica, el estudio, ma07110647los proyectos de investigación y las publicaciones.

En relación, una vez más, al espacio arquitectónico, una de las singularidades de la Biblioteca del MARQ esq ue está ubicada en lo que podria denominarse el ala noble del edificio, en lo que fue la antigua capilla y que como tal incluye un coro en la parte superior. De estilo neogótico, es una sala de planta rectangular que en ocasiones se convierte en sala multiusos, para realizar presentaciones de libros u otros eventos, y es por eso por lo que esta parte de los fondos no sea de acceso directo para el usuario y esté dispuesto en vitrinas cerradas.

Los fondos de esta sala están relacionados con las funciones y actividades que se llevan a cabo en el museo: la educación, la conservación, la restauración y la exhibición. Sus libros sobre Museología, Museografía, Enciclopedias, Obras de referencia sobre Historia del Arte, Diccionarios y sobre todo Catálogos de Exposiciones. Este fondo resulta de gran interés porque reúne todos los catálogos que acompañan a las exposiciones temporales, no sólo del MARQ, sino también las que se realizan en otros Museos Arqueológicos nacionales e internacionales con los que mantiene intercambios. Portada_Centinelas de la Costa

Es esta labor de intercambio una de las facetas más interesantes de la biblioteca. Se realiza, sobre todo, con los catálogos de exposiciones entre importantes museos arqueológicos del mundo. Aprovechando que el museo tiene su propia publicación titulada MARQ: Arqueología y Museos, de periodicidad anual, también se realizan intercambios de monografías especializadas, con las Universidades y con publicaciones estadounidenses sobre arqueología, arte, antropología, numismática, epigrafía, etc. Esta sala principal comunica con otras dos salas de lectura, donde se encuentra ya, el grueso del fondo bibliográfico dispuesto en estanterías de libre acceso.

La organización de este fondo está en función del interés  y la comodidad de los técnicos historiadores que trabajan en el Museo, ya que son los principales usuarios de la biblioteca. Así que la mejor manera en la que han convenido organizar el fondo ha sido por orden cronológico, según las etapas de la historia, por materias y dentro de ellas por submaterias. Por ejemplo: Prehistoria/General, Prehistoria/Península Ibérica, Prehistoria/Comunidad Valenciana u otro ejemplo sería: Edad Media/General, Edad Media / Paleocristiano, Edad Media / Bizantino, Edad Media / Visigótico, y una vez en las estanterías, los volúmenes están ordenados por orden alfabético de autor o de título.

Siendo una biblioteca especializada, a merced, casi, de los técnicos del Museo, el tipo de usuario que accede a esta biblioteca es un usuario erudito. Investigadores, profesores de Universidad, doctorandos, son los principales asiduos, lo que la convierte en una biblioteca de cierto carácter elitista, si la comparamos con cualquier biblioteca pública. Es por ello por lo que algunos servicios, como el préstamo, quedan reducidos sólo al personal interno del Museo y de otros departamentos de la Diputación.

La entrada de los fondos de la biblioteca se realiza de tres maneras: el 10% lo constituye la compra, a través de las desideratas de los técnicos de los distintos departamentos del Museo, quienes además son los que establecen los criterios de compra. Una vez realizada la petición, la biblioteca es la que los cataloga.

El intercambio con otras instituciones, como hemos mencionado anteriormente, sería la otra forma de entrada de fondos y por último la donación. De esta última modalidad, destacamos la importante donación que realizó en su día Enrique Llobregat. 6Un total de 12.000 volúmenes fue lo que donó este erudito profesor, arqueólogo, Doctor Honoris Causa por la Universidad de Alicante, Conservador y Director del Antiguo Museo Arqueológico Provincial de Alicante, cuya producción bibliográfica alcanza más de un centenar de títulos publicados sobre Arqueología e Historia Antigua, un considerable fondo del que en la actualidad hay catalogado un 12% y que junto al resto del fondo, 15.000 volúmenes catalogados entre monografías, publicaciones seriadas y separatas, conforman un fondo bibliográfico total compuesto por 30.000 ejemplares.

Para albegar este considerable fondo la biblioteca cuenta con un espacio adecuado y las personas especializadas que hacen posible la ordenación y clasificación de los fondos, con el objeto de facilitar el uso de la misma, y permitan su acceso a cualquier investigador o persona que requiera la consulta de sus fondos.

(Fuente. Revista Cejillas y Tejuelos, artículo escrito por Rocío García Sirvent)