La Real Academia Española: referencia de las letras en España

La Real Academia Española,también conocida como la RAE, es una institución cultural con sede en Madrid. Junto con otras veintiuna Academias correspondientes en sendos países donde se habla español, conforman la Asociación de Academias de la Lengua Española.

La Real Academia Española: referencia de las letras en España

Se dedica a la planificación ligüística mediante la promulgación de normativas dirigidas a fomentar la unidad idiomática dentro y entre los diversos territorios; garantizar una norma común, en concordancia con sus estatutos fundacionales: «velar por que los cambios que experimente […] no quiebren la esencial unidad que mantiene en todo el ámbito hispánico».

Fue fundada en 1713 por iniciativa del ilustrado Juan Manuel Fernández Pacheco, marqués de Villena y duque de Escalona a imitación de la Academia Francesa. Al año siguiente el rey Felipe V aprobó su constitución y la colocó bajo su protección.

Las directrices lingüísticas que propone se recogen en diversas obras. Las prioritarias son el diccionario, abrev. DRAE (art. 2.º de sus estatutos), editado periódicamente veintidós veces desde 1780 hasta hoy; y la gramática (4.º), editada finalmente en diciembre 2009.

Desempeña sus funciones en la sede principal, inaugurada en 1894, en la calle Felipe IV, 4, eLa Real Academia Española: referencia de las letras en Españan el barrio de Los Jerónimos, y en el Centro de Estudios de la Real Academia Española, en la calle Serrano 187-189, en 2007.

FUNDACIÓN

La Real Academia Española fue fundada en 1713 por iniciativa de Juan Manuel Fernández Pacheco, marqués de Villena y duque de Escalona, con el propósito de «fijar las voces y vocablos de la lengua castellana en su mayor propiedad, elegancia y pureza».

El objetivo era fijar el idioma en el estado de plenitud que había alcanzado durante el siglo XVI y que se había consolidado en el siglo XVII. Se tomaron como modelo para su creación la Accademia della Crusca italiana (1582) y la Academia Francesa (1635). Su creación, con 24 sillones, fue aprobada el 3 de octubre de 1714 por Real Cédula de Felipe V, quien la acogió bajo su «amparo y Real Protección». Esto significaba que los académicos gozaban de las preeminencias y exenciones concedidas a la servidumbre de la Casa Real.

LEMA

Ilustración con el lema de la Academia (edición de 1822).

En la conciencia, según la visión de la época, de que la lengua española había llegado a un momento de perfección suma, fue propósito de la Real Academia «fijar las voces y vocablos de la lengua castellana en su mayor propiedad, elegancia y pureza». Se representó tal finalidad con un emblema formado por un crisol puesto al fuego, con la leyenda Limpia, fija y da esplendor. Nació, por tanto, la institución como un centro de trabajo eficaz, según decían los fundadores, «al servicio del honor de la nación».

Esta vocación de utilidad colectiva se convirtió en la principal seña de identidad de la Academia Española, diferenciándola de otras academias que habían proliferado en los siglos de oro y que estaban concebidas como meras tertulias literarias de carácter ocasional.

ORGANIZACIÓN Y FUNCIONAMIENTO

Según sus estatutos, la RAE está compuesta por:

  • Académicos de número (46 en total).
  • Académicos correspondientes españoles (hasta un máximo de 60).
  • Académicos correspondientes extranjeros.
  • Académicos de número de las academias americanas (que por derecho son académicos correspondientes).
  • Académicos honorarios.

Una junta de gobierno rige la Academia y supervisa todos los asuntos relativos a su buena operación, tanto en lo relacionado con su funcionamiento interno como con sus relaciones con los organismos del estado, y las demás Academias. Esta junta la preside el director de la Academia y está constituida por el vicedirector, el secretario, el censor, el bibliotecario, el tesorero, el vicesecretario y dos vocales adjuntos. Todos estos cargos son electivos y, a excepción de los vocales, que se eligen cada dos años, pueden ejercerse durante cuatro años, prorrogables sólo una vez.

La Academia funciona en Pleno y en Comisiones que se reúnen semanalmente. Las Comisiones tienen la misión de elaborar las propuestas que posteriormente examinará el Pleno para decidir sobre su aprobación. En la actualidad existen las siguientes comisiones: Delegada del Pleno, de Diccionario usual, de Diccionario histórico, de Gramática, de Información lingüística, de Vocabulario científico y técnico, de Ciencias humanas, de Publicaciones y de Premios. Además, existe una Comisión encargada de la conservación de la casa del Museo de Lope de Vega.

El Pleno, formado por todos los académicos, se reúne durante el curso académico los jueves por la tarde. Una vez aprobada las actas de la sesión anterior y de debatir cualquier tema general, los asistentes presentan enmiendas y adiciones al Diccionario. Acto seguido se examinan las propuestas formuladas por las diversas Comisiones. Las resoluciones, en el caso de que se produzca disparidad de criterio, se adoptan mediante votación.

Al servicio de los trabajos que la Academia desarrolla en Pleno o en Comisiones, funciona el Instituto de Lexicografía, integrado por filólogos y lexicógrafos que realizan las tareas de apoyo para la elaboración de los diccionarios académicos.

Los 46 miembros de la Academia son elegidos de por vida por el resto de los académicos y se les conoce como Inmortales (quizá por influencia del uso del mismo apelativo en Francia para los académicos galos). Cada académico tiene un sillón asignado a su persona, y distinguido con una letra del alfabeto (tanto mayúsculas, como minúsculas). Los académicos de número son, por orden de ingreso:

-(H) Martín de Riquer Morera, conde de Casa Dávalos (1965)
-(e) Miguel Delibes Setién (1975)
-(M) Carlos Bousoño Prieto (1980)
-(A) Manuel Seco Reymundo (1980)
-(Z) Francisco Ayala y García-Duarte (1984)
-(n) Valentín García Yebra (1985)
-(O) Pere Gimferrer Torrens (1985)
-(q) Gregorio Salvador Caja (1987)
-(p) Francisco Rico Manrique (1987)
-(r) Antonio Mingote Barrachina (1988)
-(s) José Luis Pinillos Díaz (1988)
-(J) Francisco Morales Nieva (1990)
-(d) Francisco Rodríguez Adrados (1991)
-(F) José Luis Sampedro Sáez (1991)
-(c) Víctor García de la Concha (1992) (Director de la RAE actualmente)
-(U) Eduardo García de Enterría y Martínez-Carande (1994)
-(l) Emilio Lledó Íñigo (1994)
-(C) Luis Goytisolo Gay (1995)
-(L) Mario Vargas Llosa (1996)
-(b) Eliseo Álvarez-Arenas Pacheco (1996)
-(u) Antonio Muñoz Molina (1996)
-(V) Juan Luis Cebrián (1997)
-(t) Ignacio Bosque Muñoz (1997)
-(K) Ana María Matute (1998)
-(ñ) Luis María Anson Oliart (1998)
-(I) Luis Mateo Díez (2001)
-(N) Guillermo Rojo (2001)
-(k) José Antonio Pascual (2002)
-(E) Carmen Iglesias (2002)
-(f) Luis Ángel Rojo (2003)
-(i) Margarita Salas Falgueras (2003)
-(T) Arturo Pérez-Reverte (2003)
-(G) José Manuel Sánchez Ron (2003)
-(Q) Carlos Castilla del Pino (2004)
-(j) Álvaro Pombo y García de los Ríos (2004)
-(o) Antonio Fernández de Alba (2006)
-(X) Francisco Brines (2006)
-(h) José Manuel Blecua (2006)
-(a) Pedro García Barreno (2006)
-(S) Salvador Gutiérrez (2008)
-(R) Javier Marías (2008)
-(D) Darío Villanueva (2008)

Académicos electos que todavía no han tomado posesión de su asiento:
(m) José María Merino (electo en 2008)
(B) José Luis Borau (electo en 2008)
Asientos vacantes tras fallecer los académicos:
(P) vacante tras la muerte de Ángel González Muñiz (12-01-2008)
(g) vacante tras la muerte de Antonio Colino López (07-03-2008)

Podemos observar que el numero de hombres es notablemente superior al de mujeres, siendo 39 miembros masculinos frente a 3 miembros femeninas, y, que no es hasta el año 1998 cuando fue incorporada la primera mujer, Ana María Matute. También cabe destacar que la gran mayoría de los miembros tienen una avanzada edad, teniendo el mayor de ellos, Martín de Riquer Morera, 94 años.

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