La alfabetización y sus casos particulares. Existen dos métodos generales de alfabetización: por letras correlativas, o por palabras; en este último caso, unas veces se tienen en cuenta las partículas menores  (artículos, preposiciones y conjunciones), y otras no; si estas partículas van al principio, generalmente se posponen al final de la frase; unas veces separándolas de lo anterior con coma y otras entre paréntesis, en ambos casos con versal.

CASOS PARTICULARES

1)      Diccionarios. Se alfabetizan según las normas académicas: a este respecto, María Moliner, en su Diccionario de uso del español, prescinde de la ch y la ll como letras y las alfabetiza por el lugar que les corresponde en cuanto c-h y l-l; en su caso existe una pequeña justificación, por cuanto, como ella misma advierte, su obra se destina primordialmente a la consulta por extranjeros; sin embargo, deben alfabetizarse, por cuanto en español existen como letras, no como meras combinaciones de letras; es distinto el caso de la rr, con la cual no comienza ninguna palabra, y por lo tanto no puede considerarse letra sino por su sonido. Las voces que comienzan con preposición se alfabetizan por la voz, posponiéndole entre paréntesis aquella: A hurtadillas = Hurtadillas (A)

2)      Vocabularios y listas de palabras. Se alfabetizan por sus términos, prescindiendo de artículos, preposiciones y conjunciones.

3)      Índices alfabéticos

4)      Párrafos y apartados. Las letras que indican su división se ponen de redondo si son versales y de cursiva si son minúsculas, y en ambos casos se prescinde de la ch, de la ll y de la rr.