Diario de un bibliotecario en Tombuctú de Ismael Diadé

Diario de un bibliotecario en Tombuctú de Ismael Diadé

He de deciros que lo primero que me llamó la atención al ir a solicitarlo a la Editorial Almuzara que tan amablemente me lo hizo llegar a mi domicilio fue que dentro de su título ya aparecía el nombre bibliotecario. En su interior y ya con esa palabra sabia que lo que iba a encontrar era una belleza de libro. Aunque he de deciros que también me he sentido con el corazón en un puño al leer la desgarradora historia de Ismael.

Diario de un bibliotecario en Tombuctú de Ismael Diadé

Empecé a leer y cuál fue mi sorpresa que me encuentro con una novela que no solo lleva la palabra intrínseca de biblioteca si no que tenemos una historia narrada en primera persona por Ismael Diadé y que sus relatos resultan escalofriantes por el horror que está viviendo nuestro protagonista tan solo por querer salvar la cultura y la historia de sus antepasados.

Nos encontramos con una novela que conmociona y que por su punto realismo lo único que puede hacer sentir en cuanto a emociones es estremecedor. De Ismael os podría contar que es una persona luchadora, con unas ideas bastante claras y que no comulga con la situación del país que le ha tocado vivir. Nos encontramos con una persona rota por el dolor. Llama la atención la forma en la que está escrito el libro a modo de diario, empezamos a leer con fecha 24 de enero de 2012 y terminamos en él en un 30 de enero de 2013.

Ismael tiene unos valores bastante definidos a lo largo de su novela y su único objetivo queda patente a lo largo de toda la obra. Su fin es salvar a la biblioteca y a la historia de sus antepasados del terror del yihad, a los que lo único que le importa es matar y destruir. Ismael sufre por la cultura y siente miedo. Eso queda patente.

A lo largo de esta novela, nos vamos a encontrar reflexiones que nos plantea el autor o citas en las que hace referencia a Marco Aurelio, Maquiavelo y Aristóteles entre otros, estos son su punto de apoyo cuando no le queda nada más en lo que apoyarse más que en su familia y en su objetivo final.

Ismael lucha por la biblioteca hasta el último día, como dice él mismo: <<no concibe la vida si la biblioteca>>. Para él, la biblioteca es una casa de libros. Dejo a la reflexión para que nuestra cultura y nuestra historia no quede en manos de bárbaros y siempre y como Ismael seamos capaces de luchar por nuestras raíces y por nuestra idiosincrasia que a cada uno de nosotros  nos caracteriza porque así será la única manera que podremos ser libres.

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