Hoy entrevisto a Mari Paz López Martínez investigadora de la literatura griega y profesora de la Universidad de Alicante.

“Para mí, entrar en una biblioteca me produce la sensación de conexión con algo trascendente. Son espacios de paz, de serenidad, de silencio, de recogimiento”.

¿Quién es Mari Paz López Martínez y cuáles son sus sueños?  Creo que soy una mujer afortunada porque he nacido en un rincón de la tierra donde se disfruta de un nivel de estado de bienestar bastante aceptable y se vive en paz social y libertad. Mi sueño es que la gente que me rodea esté bien y, a nivel colectivo, que se alcance un consenso mundial para revertir de manera efectiva el deterioro medioambiental, crear riqueza con un tipo de economía más sostenible y legar a las generaciones futuras la biodiversidad que nosotros hemos conocido.

A nivel personal, me gustaría tener más tiempo para poder mantener el ritmo de trabajo que llevo ahora, pero, al mismo tiempo, dedicar más tiempo a mis aficiones y pasatiempos, que son bastantes y que tengo descuidadísimos. También me gustaría tener más tiempo para estar con mis amigos e incluso para perderlo, simplemente.

¿Ha cumplido ya alguno de ellos? Sí, a nivel personal, creo que he cumplido algunos de mis sueños, como me dejo sorprender por la vida y soy bastante práctica y realista, no me puedo quejar.

¿Qué es a lo que se dedica Mari Paz López en la Universidad de Alicante? Soy profesora de Filología Griega en la Universidad de Alicante, al ser poquitos en el área, a lo largo de mi carrera, dentro de mi especialidad, he enseñado prácticamente de todo desde lengua, literatura, tradición clásica, crítica textual, historia del libro, retórica, historia de la filología, religión, mitología, teatro…

Como investigadora, mi labor se ha centrado en las siguientes líneas de investigación: además de los papiros de novelas perdidas, he trabajado también en los papiros de Herculano, prestando especial atención a los tratados de un epicúreo romano que escribía en griego llamado Filodemo de Gadara.

También me he dedicado a traducción y puesta en escena del drama griego (Áyax, Electra, Antígona e Ifigenia en Áulide) y a los temas de género en literatura griega y a la situación de la mujer en la Grecia antigua.

¿Sobre qué trató en su tesis?  Mi tesis fue una edición, traducción y comentario de los papiros de novela con los que se contaba en ese momento, hablamos de 1993. Desde entonces, se han descubierto nuevos textos que han enriquecido mucho más el conocimiento sobre este género literario, por lo que se hace imprescindible una revisión y actualización.

¿Qué le llevo a decantarse por la investigación de la literatura griega? La verdad es que, cuando me planteé la cuestión, había muchos temas que despertaban mi curiosidad, no tenía una idea prefijada. Tenía muy cerquita al Profesor Aura Jorro, que era y es una eminencia internacional en el campo de la lexicografía griega con su Diccionario de Micénico, pero yo prefería dedicarme a otras cosas.

Estaba bastante receptiva, así que fui a ver al profesor que después sería mi director, Alberto Bernabé Pajares, quien sacó un papelito que llevaba en la cartera donde había escrito a mano una lista de posibles temas de tesis y me decanté por la crítica textual. Quizás tendría cierta predisposición porque mi profesora de griego del Instituto Jorge Juan de Alicante, Pilar Calderón, a quien yo apreciaba (y aprecio) me había hablado ya de lo interesante y valioso que era la labor del editor de textos clásicos.

¿Qué nos puede contar de Filodemo de Gadara? ¿Qué importancia tiene en la literatura griega? Filodemo (ca. 110–ca. 30 BC) es un autor interesantísimo. Un personaje de la periferia en muchos sentidos, que es para mí el espacio más atractivo. Oriundo de Jordania, de familia grecoparlante, concretamente de la ciudad de Gadara, una ciudad importante que se encontraba en Palestina, entre el río Jordán y los altos del Golán.

Gadara tenía una vida cultural bastante activa y un pasado ilustre. Patria también de otros literatos de prestigio, como Menipo, el esclavo liberado, creador de un género literario, la menipea, mezcla de lo serio y lo cómico, además del verso y la prosa. También del poeta cínico Meleagro -130 – 60 a.C.-, editor de epigramas y maestro probablemente del propio Filodemo en la técnica de estas composiciones. Filodemo, fue primero poeta y durante muchos siglos fue así conocido, hasta que, a partir de 1750, cuando se descubrió en la ciudad italiana de Herculano, vecina de Pompeya, una lujosa mansión, oculta por la lava del volcán.

Esta villa romana, sepultada por la erupción del Vesubio en 79 d.C., contenía, además de otras piezas de gran valor, la única biblioteca grecolatina que ha llegado hasta nosotros, cuyos fondos hacen referencia a temas diversos entre los que destacan los tratados de filosofía y de historia de la filosofía. Siendo Filodemo un niño, se produciría el desmoronamiento del Imperio Seleúcida y la expansión del reino judío.

Filodemo debió de emigrar a Atenas por culpa de todos estos conflictos que se vivían en la zona, pero también animado por su talento y la fama que tenía la ciudad del Ática como cuna del pensamiento griego. Antes de llegar a Atenas, podría haber desembarcado en la cosmopolita Alejandría, para completar su formación y puede que pasara también por Rodas. Ya en Atenas, estudió con Zenón de Sidón, que por aquel entonces era el director de la escuela epicúrea y, a partir de ese momento, Epicuro se decanta por esta filosofía.

Con el cierre de las escuelas de filosofía decretado por Sila en el 86 a.C., muchos intelectuales abandonan la ciudad, entre ellos, Filodemo, quien probablemente se llevó consigo la biblioteca de la escuela fundada por Epicuro. Filodemo llega a Italia y se establece en Herculano, porque la Campania era un lugar donde vivía mucha gente culta e influyente, entre ellos, el que fue su patrón, Lucio Calpurnio Pisón Cesonino, el último suegro de César y también el último propietario conocido de la Villa dei Papiri. Allí transcurrieron los últimos treinta años de su vida hasta su muerte, a comienzos del 30 a.C. dedicado a escribir tratados de filosofía.

¿Qué importancia tiene en la literatura griega?  Filodemo aporta un testimonio valiosísimo para conocer la evolución de las ideas. El repaso que hace de las teorías de la época comprende Aristóteles, se extiende a lo largo de la época helenística y llega hasta el siglo I a.C. Especialmente interesantes para mí, son sus obras sobre la crítica y teoría literaria, pues cubre la laguna desde el Estagirita hasta su época.

¿Con qué figura o novela se quedaría de la cultura clásica grecolatina? Pues con la protagonista de una novela fragmentaria, precisamente: se llama Calígone que significa “bella de nacimiento, de buena estirpe” (los personajes de las novelas, como en los cuentos tienen nombres parlantes: Blancanieves, Pulgarcito, Cenicienta…) y es una princesa griega de un reino del Mar Negro que navega hasta el territorio de las amazonas, quienes están preparando una guerra y ella las ayuda a organizar su ejército.

¿Y del Grupo TELEPHe?  El grupo de investigación TELEPHe (Traduire Ensemble en Langues Européennes les Papyrus d’Herculanum) incluye varias universidades y centros de investigación – Universidad de Alicante, Universidad de Barcelona, Humboldt-Universität zu Berlin, l’Université de Bordeaux 3, University of Cambridge, Universität zu Köln, Università del Salento, Lecce, Università degli Studi Federico II di Napoli, University of Oxford, Université de Paris-Sorbonne (ParisIV), Università degli Studi di Siena, Année Philologique, Universität Würzburg y Université Charles de Gaulle–Lille3-.

El objetivo de TELEPHe es la edición y traducción de los textos de los papiros de Herculano en diferentes lenguas europeas. Desde el año 2006, sus componentes procuran reunirse cada año, cada dos años o con la mayor frecuencia posible, en una sede diferente (Lille 2006, Barcelona 2007, Cambridge 2008, París 2009, Ginebra 2010, Varsovia 2013, Barcelona 2015) con el fin de poner en común el trabajo desarrollado por los miembros del equipo. La dinámica habitual consiste en la discusión de los pasajes que resultan especialmente problemáticos.

Aunque ha colaborado en diferentes grupos de trabajo y diferentes tesis Como investigadora principal, además de los proyectos que tengo actualmente en vigor y a los que me referiré luego, he estado al frente del proyecto sobre los papiros de Herculano y Filodemo, precisamente: Los tratados filosóficos de Filodemo de Gádara: Investigación reciente sobre la importancia de sus ideas estéticas, morales, cientificas y teológicas para la historia del pensamiento europeo antiguo y moderno. También he colaborado con la Profesora Consuelo Ruiz Montero, de la Universidad de Murcia en varios de sus proyectos sobre novela griega.

He dirigido tres tesis doctorales:

Léxico de los papiros del libro i del tratado Sobre los poemas de Filodemo, de Andrés Martín  Sabater Beltra, en 2015

La Ephemeris Belli Troiani: edición del texto y estudio de los aspectos filológicos y literarios de Elísabet  Gómez Peinado, en 2016

La Odisea en la literatura juvenil en español del s. XXI. Enfoque desde la narratología y desde la didáctica de la lengua y la literatura, de Daniel Ortiz García, en 2018, en codirección con Ramón Francisco Llorens García.

¿Qué importancia tiene el papel en la historia universal?  Ha sido fundamental para la divulgación masiva de la cultura, al ser un soporte relativamente barato y accesible.

¿Y la mujer en relación a los papiros en las novelas griegas? El género tuvo mucho éxito en todo el imperio romano, tenemos datos literarios y arqueológicos: papiros, inscripciones, mosaicos, donde aparecen referencias a algunos de estos personajes, desde Siria hasta Egipto.

Yo tengo la sospecha, difícil de demostrar, por otra parte, de que también pudo haber mujeres escritoras de novela, o bien de algunas de estas novelas perdidas o bien de alguna de las novelas que nos han llegado completas, bajo el nombre de un autor conocido.

Alguna de ellas podría haber sido escrita por una mujer que hubiera utilizado un pseudónimo. Ojo, esto no quiere decir que el género sea un género femenino. Contó con lectores, pero también lectoras.

¿Qué proyectos tiene en marcha?  Estoy al frente de un proyecto financiado por la Generalitat Valenciana titulado Realidad y ficción del empoderamiento femenino en los papiros de novela griega y su pervivencia en la cultura occidental: reinas y guerreras, magas y santas, cortesanas, que tiene carácter interdisciplinar, donde trabajamos juntos 8 colegas de diferentes universidades  y áreas de conocimiento (Carmen Puche López de Filología Latina y Benito Elías García Valero de Teoría de la Literatura y Literatura comparada, ambos de la Universidad de Alicante; Consuelo Ruíz Montero de Filología Griega de la Universidad de Murcia; Carlos Sánchez Moreno Ellart y Francisco Javier Casinos Mora, ambos de Derecho Romano de la Universitat de València, y Regina Mª. Polo Martín de Historia del Derecho y Filosofía Jurídica, Moral y Política y Ana Belén Zaera García de Derecho Romano, ambas de la Universidad de Salamanca).

Nuestro propósito es estudiar en qué medida los textos novelescos, donde las mujeres desempeñan un papel tan activo e interesante, son reflejo de la situación real de la mujer en la Antigüedad. En 2021 tenemos previsto publicar, en la editorial John Benjamins, un volumen con el resultado de nuestras investigaciones, junto con la de otros expertos internacionales.

El otro proyecto me lo acaban de conceder. Forma parte del Programa LOGOS de Ayudas a la Investigación de la Fundación BBVA, bajo los auspicios de la Sociedad Española de Estudios Clásicos. Ha sido una convocatoria muy competitiva, han concurrido un total de 106 proyectos, de los que han resultado seleccionados 31.

El proyecto se titula  Eroticorum graecorum fragmenta in papyris membranisve reperta y trata también sobre la novela, concretamente, sobre las novelas que se han conservado en papiros. Como tal relato de ficción en prosa, la novela fue el último género literario que nació en Grecia.

La tradición manuscrita nos ha permitido conocer algunos títulos. La novela El nombre de la rosa es una buena aproximación a este tema para los que no sean especialistas. Sin embargo, como es sabido, la mayor parte de la literatura griega se perdió durante la larga y compleja cadena de transmisión que comprende el momento en el que se compusieron estos textos hasta hoy.

El infinito en un junco, de Irene Vallejo es un precioso resumen de esta larga historia. Las campañas arqueológicas en diferentes ciudades del antiguo Egipto, sacan a la luz papiros que contienen fragmentos de estas novelas perdidas. El  proyecto financiado por la Fundación BBVA y la Sociedad Española de Estudios Clásicos permitirá dar conocer mucho mejor estos textos perdidos gracias a una nueva edición, traducción y comentario del corpus actualizado de estos fragmentos.

¿Con qué periodo de la historia se quedaría? A excepción del actual, que me parece el mejor, quizás la Florencia de los Medici.

¿Con algún personaje histórico? Con muchos y muchas, por citar a una, pienso en una monja de finales del IV, comienzos del V d.C., Hegeria, viajera incansable y curiosa, que escribió su diario, Itinerarium ad Loca Sancta, en latín, que es el diario de su peregrinación a Tierra Santa.

¿Qué es para usted la investigación?  Es una parte de mi trabajo, que complementa la docencia. La investigación a veces es gratificante, divertida y sorprendente, pero, otras veces, dura y tediosa, pues supone rastrear la información, leer muchísimo hasta conocer a fondo un tema, asegurarte de que estás al día y has sido exhaustivo a la hora de recoger los datos.

También es importante ser honesto y agradecido a la hora de dar cuenta también del trabajo que ya han hecho nuestros predecesores. Esto lleva mucho tiempo, a veces encuentras cosas, pero otras veces no. También es aburrido aplicar los protocolos científicos, los propios de cada disciplina, adaptar tu texto a las diferentes normas de edición de cada publicación, corregir la versión final del trabajo, antes de enviarlo a la imprenta… Investigar también es eso.

¿Cuánto tiempo le lleva de trabajo cada uno de los proyectos en los que ha colaborado? Muchísimo, no lo podría calcular, la verdad, buena parte de mi día a día consiste en estudiar, leer, escribir, muchas horas, casi a diario, casi todos los días, durante todos estos años. Por supuesto, hago otras cosas, pero con la sensación de disponer de poco tiempo para hacerlas. Quizás otras personas se organizan mejor, de otra manera más equilibrada pero, en mi caso, es así.

¿Qué relación guarda la cultura griega con las bibliotecas? Desde que la cultura griega dejó de ser oral, las bibliotecas han sido fundamentales, han sido las depositarias del saber, las guardianas de la memoria. Para mí, entrar en una biblioteca me produce la sensación de conexión con algo trascendente. Son espacios de paz, de serenidad, de silencio, de recogimiento. En el Egipto griego, la biblioteca de Alejandría, como tantas otras, estaba asociada a un templo. No es exclusivo de Grecia, claro, otras culturas, también tuvieron bibliotecas.

¿Cómo le gustaria ser recordada? Como una buena profesora, que fue capaz de transmitir a sus alumnos lo mucho o poco que sabía y como una investigadora que contribuyó a ampliar el horizonte de conocimiento de su disciplina, demostrando que nuestro nivel de la investigación, en España, al menos, en mi parcela de estudio, la Filología Griega, es igual o superior al de los centros internacionales más avanzados.

¿Qué piensa del trato que se da a la cultura a España? Es difícil responder a eso y mucho más en la situación tan grave en la que vivimos por el coronavirus. Es verdad que los recursos son limitados y que la emergencia y la prioridad actual debe ser invertir en salud.

Pero también hay que pensar en la salud mental, espiritual, ahí es donde nos ayuda la cultura, el alimento y la cura del alma. No debemos olvidarnos de los profesionales de la cultura, otros de los grandes perjudicados, los artistas. Todos debemos arrimar el hombro a lo común y ser empáticos unos con otros. También hay que tener paciencia, poco a poco se va iluminando el camino.

¿Y a las bibliotecas? Con respecto a las bibliotecas, creo sinceramente que es uno de los activos de los que nos podemos sentir más orgullosos en este país (como no soy gestora, no conozco la situación desde dentro, si hay carencias de algún tipo). Yo puedo hablar solamente como usuaria. Especialmente, la biblioteca que más conozco, la biblioteca de la Universidad de Alicante es excelente.

¿Qué piensa de Alquibla www.alquiblaweb.com como web de difusión cultural? Actualmente, circula demasiada información de mala calidad y tenemos poco tiempo, con conviene desperdiciarlo en cosas que no merecen la pena.

Alquibla es una estupenda ventana al mundo de la cultura, una referencia muy útil y valiosa para orientarse, con garantía de actualidad y calidad, en un espacio tan caótico como es actualmente el de las redes sociales y los medios de información, que muchas veces son más bien de “desinformación”.

Mari Paz López Martínez investigadora y profesora de la UA

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