De nuevo nos encontramos con un libro escrito por Pablo Guillén en el que el esperpento y las reflexiones nos llevan a Reflejos frente al espejo, publicada en 2020 bajo el sello de la editorial Dulce Lectura. Si de Lanzarse al vacío y otros relatos nos encontrábamos con un libro desgarrador y diferente, en Reflejos frente al espejo  tenemos un libro reflexivo y mucho más íntimo que el anterior, aunque ambos compartan un mismo lenguaje, no podría tratarse de otra forma, siendo un libro de Pablo Guillén.

“La vida es tan grande que cuando naces te meten en una cuna para que no te caigas”

Reflejos frente al espejo se introduce con la forma en la que nos miramos al espejo y lo que vemos desde fuera. Ese reflejo y esa dicotomía que hay entre lo que vemos y lo que sentimos o si de verdad lo que sentimos es lo que tenemos que sentir. Sí así a primera vista parece un acertijo, pero Pablo es lo que nos refleja en éste su segundo libro.

De nuevo el escritor charla con el lector y se dirige a él en primera persona, con una serie de relatos cortos que bien podría ser continuación del anterior porque en verdad ninguno de los relatos numerados bajo números romanos y un título tiene relación entre ellos. Al ubicar este libro en un lugar, nos volvemos a encontrar en Alicante.

Pablo nos habla de la crisis de los 50 y de la ropa usada, d la infancia, del síndrome de  Cristóbal Colón y de aspectos cotidianos y de la vida cotidiana a modo de diario y de reflexión en un momento en que ha alcanzado la madurez de su vida. Realiza un canto a la libertad y una reflexión acerca de la sociedad de lo que se aparenta y no es. También compara la vida con una montaña.

“A veces la montaña te ofrece más posibilidades de rescate que vivir en pleno corazón de una de nuestras ciudades repletas de gente y repletas de indiferencia”

También nos habla en su libro de los prejuicios con los que la sociedad vive “te casas, te divorcias, tienes un hijo, te subes a la cornisa….” Y a veces en la vida nos equivocamos.  Nos compara la vida con el cine para hablar del amor y te acompaña a ponerte otras gafas para ver mucho mejor de lo que habitualmente observas.

He de decir que tanto en un libro como en otro hace Pablo referencia a los animales en varios de sus capítulos por lo que entiendo que es un gran amante de los animales, y que en su casa debe tener algún animal de compañía con el que sentarse en esos momentos de soledad. No descarto que no.

Fijaos si es duro en ocasiones en su lenguaje aunque en este algo más suave que en el capítulo XI llamado Como casi toda la vida, en que el escritor pide disculpas al lector es gracioso que empiece diciendo…”les pido disculpas por empezar como voy a empezar..:” y de nuevo nos vuelve a reflexionar sobre el tiempo y que el tiempo no descansa. Que todo pasa y todo llega.

“La realidad es como un museo cerrado que solo abre al público cuando ya no queda tiempo para la visita ni contemplar la belleza antes de que las horas goteen molinos de tiempo”

En estos capítulos también utiliza la palabra continuará al final del texto, aunque con menos frecuencia que en el anterior, es como si los capítulos nunca cerraran y lo dejara a ocurrencia del autor o del lector.  También me llama la atención la forma de utilizar a menudo la manera de empezar Hasta hace…. O A veces….

“Disfruta del pánico que te provoca tener la vida por delante”

Si una parte es reflexiva del libro, otra es protesta e indignación. De la vida llena de agujeros y huecos. Con reflexiones sobre la vida y sobre que no es fácil vivirla y se recrea con recuerdos personales de vivencias personales. Las excusas que se buscan las personas para no hacer las cosas. Y reflexiones también acerca de lo rodeados que vivimos de máquinas. No descarto que alguno de los capítulos que nos escribe Pablo sea reflejo de su vida.

En el Capítulo XXI cambia la prosa por el verso y nos encontramos con una joyita titulada Hasta donde llega la noche con tanta oscuridad de día. Para dar sentido a capítulos llenos de colores que dan sentido a la vida hasta llegar a otro capítulo el XLIX, otra joyita llamada Todos los días en que se entremezclan frases cortas que empiezan por A veces…. Reflexiones y reflexiones son las que nos ofrece Pablo en su Reflejos frente al espejo en el que seguimos por el capítulo LXII Lágrimas en las ventanas en el que divaga sobre que su vida no cambia, ni nada cambia. Finaliza con el capítulo LXVII  llamado Eco de sueños en el que el autor se permite viajar, soñar y fantasear.

Podemos decir que en Reflejos frente al espejo Pablo llega a su madurez literaria y rompe con lo anterior para cada vez más dejar con un buen sabor de boca al lector.

 

 

 

Reseña del libro Reflejos frente al espejo del escritor Pablo Guillén

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