Cuando escribimos debemos tener en cuenta una serie de aspectos que influirán a la hora de componer un párrafo.

Para ordenarlos se usan números o letras, los números pueden adoptar la siguiente forma de composición: 1º, 1. 1), siempre seguidos de cuadratín. Por lo que respecta a las letras, se utilizan minúsculas y de cursiva, salvo que les siga un nombre o frase de cursiva. Ejemplo: de consumo: bebidas, artículos de cocina, etc.

No deben ponerse nunca los números entre paréntesis como hacen los anglosajones, sino con uno solo, cerrando, y siempre de redondo

Igualmente es incorrecto escribir º), 2.º), etc. en cuyo caso o sobran el punto y la letra voladita o el paréntesis.

Si los apartados van incluidos dentro del párrafo, esto es, sin sacarlos aparte, se tendrá en cuenta que en la composición no podrá separarse la numeración de su complemento: 2.º, / porque…; 2) / por qué

Cuando se emplea en estos casos la numeración arábiga ordinal habrá de ponerse siempre una coma detrás de la letra voladita: 2º, los animales… No se acostumbra ponerla cuando se usa numeración arábiga o literal seguida de paréntesis (aunque tipográficamente nada se opondría a ello, puesto que el paréntesis admite coma detrás): 1) los animales….; a) los animales… Por otra parte, en estos casos en que la numeración se hace con letras el paréntesis no va de cursiva en ningún caso, aunque lo vaya la letra, a pesar, también de que nada se oponga a ello tipográficamente.

En cuanto a la puntuación, cuando los apartados van incluidos dentro del párrafo se separan por punto y coma, menos el último, que se separa del anterior con coma y la preposición y; no obstante, si no hubiera la preposición se separaría también con punto y coma

Cuando los apartados se componen aparte, unas veces comienzan con versal y otras con minúsculas, dependiendo ello de la relación de dependencia que guarden con el párrafo en que van insertos o de unos para con otros. Si van de versal, cada apartado termina con punto; si con minúscula, terminan con punto y coma menos el último, que cierra con punto.

En ocasiones, los apartados, se señalan no con números o letras, sino con menos (-), asteriscos o ciertas viñetas llamadas topos: se sitúan con la misma sangría que si fuesen números o letras, pero les seguirá solo un espacio de dos puntos o espacio mediano

Antes del primer renglón del apartado se pone una línea en blanco y otra después del último; en algunos casos, sobre todo en compaginaciones muy apretadas o por necesidades de recorridos, se puede prescindir de este blanco, pero si no existen estas circunstancias es preferible ponerlo, pues contribuye a dar “respiro” a la página

En cuanto a la forma de componer los apartados, llevan siempre la misma sangría que el resto del texto y detrás del signo que indique la numeración (letra o número), medio o un cuadratín.

Cuando en el texto se menciona uno de estos apartados citando la numeración (arábiga o literal), no es necesario usar el paréntesis

(Diccionario de tipografía y del libro. José Martínez de Sousa. Madrid: Paraninfo, 1981)